Cuesta encontrar hechos de gobierno que estén impactando sobre la cruda realidad de los barrios. Muchas promesas, anuncios y relatos. Hechos, pocos.
- Durante los últimos días se han mostrado movimientos desde distintos sectores políticos, que bien vale la pena atender. Aquí cinco datos, como aporte a nuestro lector o lectora, como para ubicar al margen de la consideración personal de la actual gestión municipal. Datos.
DATO POLITICO
Quilmes va camino a mantener su escenario político dividido en tres espacios. Los no peronistas; los peronistas no K y los K. En Quilmes hay también sectores K no gutierristas. Cada sector vivirá su reacomodamiento, sólo que a la hora de explicar los movimientos públicos de cada dirigente, haremos bien de no perder de vista este encuadre de fondo, aunque todavía no aparezca muy claramente.
- Cuando falta un año para la próxima cita electoral, el peronismo local ha comenzado a mostrar señales de inquietud. Primero el camañismo, con su referente Alberto De Fazio encabezando un acto político; esta semana el anibalismo pegando carteles apoyando las denuncias sobre posibles desvíos millonarios a través de empresas fantasmas.
- Desde su llegada el poder en la ciudad, Gutiérrez ha desarrollado una estrategia de trincheras, es decir, confrontando con el resto de las fuerzas políticas y sociales de la ciudad. La excepción a esta regla fue su acuerdo con el PRO, indispensable para controlar el Deliberante.
- Su gabinete está poblado con funcionarios que no viven en la ciudad, entonces no aportan a las oficinas centrales del gobierno ninguna devolución propia de la gestión de gobierno. En general, el grupo en el poder se porta como que no importan las críticas, siempre hay otros que apoyan y son suficientes.

Comentá la nota