El telón del año 2010 se cierra inevitablemente delante de los ojos de la clase política en Centenario. A pesar de las promesas de un verano agitado, de los análisis de una supuesta era post Kirchner y la eventual interna del MPN, este año ya terminó.
Todo lo que no se hizo en términos de gestiones públicas hasta dentro de unos días, indefectiblemente pasará para febrero del año que viene, dicen las fuentes más allegadas al poder, que evalúan un año positivo desde el punto de vista institucional.
Desde lo político hay cabos sueltos. La interna del PJ parece desinflarse, y ayer el jefe comunal centenariense y presidente del peronismo neuquino, dejó entrever que la búsqueda del consenso supera a la idea de las internas partidarias.
No es para menos. Dijo que el electorado “está cansado” de los repetitivos comicios, y que una nueva compulsa en estos meses terminaría por desgastar a los afiliados, que viene de una interna, se podrían meter en otra para cargos electivos, y una última en marzo para buscar un frente amplio.
Pero el mundo que no gira en torno al jefe comunal también se mueve. Es evidente que en 2011 el justicialismo local buscará nuevas alianzas, pero todavía no definió si el perfil del radicalismo centenariense, uno de sus principales socios, es afín a su proyecto.
La idea de la Concertación es muy vieja en Centenario. Nació a principios de 2003, cuando el actual presidente del Concejo Deliberante, Oscar Nahuel, y su vicepresidente, el radical Daniel Egea, acordaron ir juntos en un proyecto político “transversal”, acorde a la campaña presidencial de Néstor Kirchner.
El resultado fueron cuatro años “de siembra” para que en 2007, Bertoldi se convirtiera en la síntesis del proyecto. La concertación se diluyó, debido a que el peronismo terminó imponiéndose por defecto, en el control y las ideas que se impulsan desde la Municipalidad. El cogobierno del radicalismo nunca existió como tampoco hubo “actitud cobista” con Bertoldi.
No será fácil para el radicalismo encontrar un candidato a intendente. Tal vez no lo encuentre y sólo se limite a buscar más espacios dentro del cuerpo deliberativo. Tampoco le será fácil a otros partidos no kirchneristas que pretendan entrar en el juego electoral local, pulir una figura para que compita por el sillón municipal. A pesar de que el radicalismo local ganó en su intento de apoyar a Horacio Quiroga, éste quedó fuera de la cancha y su cuota de poder local se dirimirá fuertemente entre el proyecto de Julio Cobos y Ricardo Alfonsín a nivel nacional.
El éxito de un acuerdo político para gobernar Centenario no sólo estará anclado en respetar los contratos, que en política no se firman. Estará, sobre todo, en dejar que la mente vaya más allá de los antagonismos históricos, en un país alternado por peronistas y radicales.




Comentá la nota