Quilmes tuvo un buen estreno ante un candidato, pero sufrió con los rebotes y sobre el final cometió errores que le costaron el partido. Alianza Viedma, más frío, se impuso por la mínima, 78-77 en un duelo dramático en Once Unidos en el debut del Tricolor en el TNA
Aunque le costó disimular su falencia interior (perdió ampliamente la lucha por los rebotes 38 a 26), el “Cervecero” tuvo una buena actuación colectiva, repartió bien el goleo (cinco jugadores superaron los 10 puntos) y demostró que será temible corriendo la cancha. No obstante, en el último cuarto concedió muchas segundas instancias, penó contra la zona y careció de frialdad en el momento decisivo para quedarse con el triunfo.
La intención de capitalizar el contragolpe que parece tener este nuevo Quilmes se vio plasmada en su estreno. Apenas iniciado el juego el “Cervecero” le imprimió intensidad al desarrollo. Un par de buenas defensas le permitieron correr y Maximiliano Ríos (7 puntos en el parcial) se encargó de definir las réplicas. Una vez que Eseverri pasó a defender a Pedro Franco (9) -imparable para Cadillac en el inicio- el “Cervecero” tomó distancia (18-12) y obligó a Guillermo Bogliacino a pedir minuto. Alianza Viedma volvió con una defensa de cajón y uno sobre Ríos y, con un triple de Barrios se acercó sobre el cierre del primer cuarto (22-18).
La paridad se mantuvo en el segundo segmento, siempre equilibrado, aunque levemente favorable a los sureños. Alianza mejoró su balance defensivo y obligó a Quilmes a elaborar en el cinco contra cinco, sin la referencia de Essengue, cargado de infracciones. Gallizzi defendió bien a Scott Cutley y el duelo se puso muy perimetral. En ese terreno, la visita pasó al frente (40-36) a partir del juego que aportó Etchepare y el goleo de Bianco (10 puntos, con 2 triples). No obstante, Quilmes, que tuvo un flojo 1/7 en libres, se sostuvo con dos triples de Eseverri (de gran tarea integral) y las buenas decisiones de Lucas Ortíz (6) para igualar el juego antes del descanso (40-40).
La reanudación fue a pura “bomba”. Bianco, Barrios y Franco abrieron fuego por la visita, pero Maciel y Ríos respondieron para mantener la paridad. Hasta que Quilmes volvió a imponer condiciones desde su defensa y, además de los triples de Maciel (9), encontró a Essengue (11) con mayor continuidad para lastimar adentro y distanciarse (59-51). Pero el golpe no fue definitivo. Alianza, un equipo aceitado y con oficio, volvió a la zona y sobre el final del cuarto se acercó con la experiencia de Franco y Aguirrezabala (64-63).
El equilibrio se mantuvo hasta el cierre. A Quilmes le costó demasiado anotar ante la zona, tuvo pérdidas inoportunas y le concedió segundas instancias al ataque de Alianza (al local le tomaron 10 rebotes ofensivos en todo el juego). Y los sureños, que manejaron una leve ventaja durante todo el cuarto final, encontraron dos triples claves de Ghirardi para tomar distancia (78-73) a falta de 1'20''. Aunque Quilmes tuvo la virtud de descontar rápido con un doble profundo de Essengue y una corrida de Eseverri tras una buena defensa (78-77). No obstante, le faltó frialdad al “Tricolor” en el cierre. Lucas Ortíz falló una bandeja en contraataque y, tras dos libres fallados por Pedro Franco, Ortiz tuvo mucho tiempo el balón en sus manos y el pase a Maciel fue un compromiso. El entrerriano, acorralado, lanzó un triple forzado que quedó muy corto y fue el final de las esperanzas de Quilmes.
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