Cierran despacho de una funcionaria

Cierran despacho de una funcionaria
La prosecretaria está sospechada de filtrar información sobre procedimientos judiciales vinculados a la investigación que derivó en el secuestro de droga más importante en la región, en los últimos años.
La prosecretaria del Juzgado Federal de Roca también debería abstenerse de tomar contacto con expedientes judiciales.

Neuquén > El escándalo que por estos días se abate sobre el Juzgado Federal de Roca, luego de descubrirse aceitados contactos telefónicos entre un abogado particular y una prosecretaria administrativa de la Secretaría Penal, podría alcanzar resultados insospechados. Todo ocurre en el marco de la investigación conducida por la jueza federal de Neuquén Carolina Pandolfi, que derivó en el secuestro de droga más importante realizado en la región durante los últimos años.

Ayer se indicó que el despacho que utiliza la funcionaria judicial fue clausurado y que se le ordenó también abstenerse de tomar contacto con expedientes sobre actuaciones penales que se tramitan en el Tribunal. Las mismas fuentes indicaron que la empleada -sospechada de filtrar información sobre cruciales procedimientos judiciales como allanamientos y órdenes de detención libradas- cumple también responsabilidades gremiales y que, por lo tanto, tendría fueros porque se encuentra protegida por el sindicato judicial.

Sin embargo, se adelantó que la Cámara Federal de Roca podría adoptar resoluciones administrativas inminentes sobre los “gravísimos” incidentes conocidos oficialmente el lunes pasado. No se descarta reprocharle a la prosecretaria el delito de incumplimiento de funcionario público u otro ilícito que prevea una sanción aún mayor.

De acuerdo al comunicado que dio a conocer el Centro de Información Judicial, la prosecretaria penal -de nombre Susana- mantiene una relación sentimental con el letrado en cuestión, quien fuera ex secretario Penal del Juzgado Federal de Roca. El cesanteado fue identificado como Juan Luis Vincenty. (Ver recuadro)

Las medidas procesales de los investigadores federales que se dispusieron en medio del secreto de sumario se vinculan con el secuestro de cerca de 200 kilos de marihuana y cocaína en la región y con las conductas penales de integrantes de la banda de narcotraficantes que se investiga.

En 17 allanamientos, en su mayoría ejecutados en Cipolletti por parte de efectivos de la Policía de Neuquén, además de la droga se halló también un millón de pesos en moneda nacional y divisa extrajera.

Las precisas comunicaciones que mantuvo la pareja habrían obstaculizado la detención de uno de los jefes narcotraficantes sindicado como cabeza de la organización delictiva que comercializa estupefacientes en la zona del Alto Valle de Río Negro y Neuquén y que aún se mantiene prófugo: Héctor Isaac Montecino.

Fuentes irreprochables informaron que la jueza federal de Neuquén Carolina Pandolfi y el secretario penal Gustavo Villanueva abortaron las comunicaciones que sostenía la pareja y decidieron abrir una nueva investigación penal.

Se resolvió interferir las comunicaciones telefónicas y se ordenaron varias diligencias procesales. Las medidas fueron encomendadas al juez federal de Roca, Santiago Inchausti.

Vincenty, con domicilio en Cipolletti, asiste técnicamente a varios de los detenidos que fueron procesados con prisión preventiva por el delito de tráfico de estupefacientes, por el Juzgado Federal de Neuquén. También ejerció la defensa de integrantes de la familia Montecino en otras causas que tramitan en la Justicia Federal de Río Negro.

Comentá la nota