Cientos de vecinos usurparon varias manzanas del Alberdi

Alguno comenzaron a cavar los cimientos. Son más de 100 terrenos. Desde el Municipio aseguran que ninguno es estatal. Carlos Ordóñez denunció la presencia de una mano negra y dijo que irá a la Justicia

A partir de un rumor que corrió como reguero de pólvora, ayer más de un centenar de familias del barrio Alberdi se movilizaron con sus palas y se apropiaron de unos cien terrenos que les dijeron que la Municipalidad iba a donar.

Los primeros en llegar fueron colocando estacas y separaron con hilos lo que creen que pasará a ser de su propiedad. Y otros fueron más allá: hasta hicieron los pozos para los cimientos. En la desesperación por hacerse de un lote hubo enfrentamientos entre los ocupantes.

Se trata de tres manzanas ubicadas en las esquinas de José Serrano y Pedro Goyena , Gutiérrez y Rafael Obligado y Pirovano y Goyena, a lo que se suman otros terrenos aledaños. Desde el Municipio desmintieron la versión, dijeron que ninguno de esos terrenos son del Estado local, señalaron que se trata de una usurpación y se mostraron sorprendidos por la masividad de la ocupación.

Sin embargo, los vecinos siguen firmes en su decisión de construir allí sus viviendas y el movimiento promete generar varios frentes de conflicto. El secretario de Gobierno del Municipio, Carlos Ordóñez denunció que “hubo una mano negra detrás de todo esto”.

Todos coinciden en que desde una radio se hizo público el anuncio de que esos lotes serían dados a personas humildes. Y la noticia se expandió con una velocidad tal que en pocos minutos esas manzanas se vieron pobladas de gente dispuesta a cercar un

espacio para luego construir sus viviendas.

El paisaje del lugar ayer lucía bien diferente a lo habitual. Estaba lleno de personas que iban y venían con herramientas de trabajo, haciendo pozos, tomando medidas, colocando estacas e hilos para delimitar parcelas de 10 metros por 30.

Por el lugar, también se vieron móviles policiales y una camioneta del Instituto Municipal de la Vivienda que si bien patrulló el sector, no se detuvo en ese enjambre de improvisados albañiles, en su mayoría, mujeres con niños, que le hicieron frente al frío viento sur con la ilusión de tener un lugar donde construir sus viviendas.

Una mano negra

El secretario de Gobierno, Carlos Ordóñez, desvinculó al Municipio de esta supuesta convocatoria y dijo que “detrás de todo esto hay una mano negra”, aunque no quiso arriesgar ninguna hipótesis sobre los posibles responsables.

El funcionario afirmó: “Vamos a investigar para saber quién ha sido el inescrupuloso que engañó a la gente de esta manera y no vamos a dudar en ir hasta las últimas consecuencias”.

“Quiero negar categóricamente que el Municipio esté involucrado en esto. Hay una mano negra. Ha habido un abuso de la buena fe de la gente y se ha jugado con algo tan sensible, como es la posibilidad de tener un terreno. Es alguien muy mal intencionado,

que cuando lo descubramos lo vamos a denunciar hasta penalmente”, remarcó Ordóñez.

Por su parte, el titular del Instituto Municipal de la Vivienda, Raúl Neme, dijo que los terrenos que están ubicados en la esquina de Serrano y Goyena corresponden al ex Banco Sycor y que están en trámite judicial, luego de que la entidad se presentara a quiebra. Además, indicó que otros de esos lotes corresponden a particulares.

“La Municipalidad no ha tenido nada que ver en todo esto. Esos terrenos no son de dominio del Estado”, sostuvo el funcionario. Y agregó: “Me llama la atención la organización que hubo en todo esto. No tengo dudas que se trata simple y llanamente de una usurpación. No sé si ha sido algo espontáneo, pero es algo raro que tantas familias juntas se hayan puesto de acuerdo. Es algo que desorienta”.

La única posibilidad

“Yo vivo en ese ranchito que está ahí atrás”, dijo Noemí Tapia (48), señalando una casucha de chapas viejas, frente a la manzana que ahora está siendo usurpada. Tras cercar lo que cree que va a ser el terreno en el que podrá edificar una pieza, la mujer dijo que en esa choza vive con sus hijos y un nieto. “Yo me enteré de esto por la radio y no dudé en venir, porque es la única posibilidad que tengo para poder tener un lugar donde vivir”, contó, Y destacó: “Somos muy pobres, yo estoy enferma y el único ingreso con el que contamos es lo que gana mi hijo de 17 años, que es peón de albañil.Igual, si nos dieran facilidades, buscaríamos la forma de pagarlo. Yo quiero hacerme aunque sea una sola pieza, porque no podemos seguir viviendo como estamos”.

Se enteraron por la radio

Franco Chiara (17) vive con su madre en la calle Ignacio Pirovano y apenas se enteró de la noticia voló hasta Goyena y Serrano para hacerse de un terreno con idea de construir una casa para vivir con su bebé y su novia. “Yo me vine rápido porque necesito un lugar para vivir con mi hijo. Trabajo en la construcción y puedo levantarme algo como para meterme, aunque sean dos piezas y un baño . Con lo que gano no puedo comprar nada.

Yo me enteré por la radio”, dijo.

Y agregó: “Con lo poco que gano podría ir pagando una cuota, esta gente nos tendría que dar facilidades. Ajustándome, podría hasta juntar 400 pesos por mes, más no. Así no podemos seguir viviendo. Estamos separados, mi mujer está con sus padres y el bebé de tres meses y yo con mis padres”.

Noelia Rojo (26), madre de dos nenes, indicó: “Estoy alquilando una casita en la calle Juan de Dios López y no tengo cómo hacerme de un lote. Me dijeron que estaban dando terrenos y me vine. Marqué un terreno y ahí pienso hacerme aunque sea una pieza. La idea es empezar a levantar las paredes. Lo estamos haciendo con mi vecina, entre las dos tenemos cinco chicos”. Y siguió: “Nosotros empezamos a dividir los lotes y esperábamos que viniera alguien de la Municipalidad, pero no ha habido respuestas.

Vino una chica, pero no dijo nada, se tomó un remís y se fue”.

“Dicen que estos terrenos eran del Banco Sycor, que se fundió, pero que ahora la Municipalidad se los quiere dar a la gente para que se pueda levantar una casa. Nosotros no queremos que nos regalen nada, pero necesitamos que nos permitan pagarlos en cuotas, que deben ser elásticas, porque somos gente humilde. Yo trabajo haciendo tortas y a veces me tengo que decidir entre pagar el alquiler o comer”.

Mariela Passero (32) vive a 15 cuadras de los terrenos, pero enterada del rumor no dudó en llegar lo antes posible. “Tengo que desocupar la casa que alquilo el lunes. Estoy desesperada, porque no tengo a donde ir a vivir. Me llegó la noticia de que por la radio decían que estos terrenos eran para la gente humilde. Así que me vine y marqué uno. Yo estoy desocupada, con tres hijos y no tengo marido. Por eso vine sola acá a marcar.

Tomé las medidas contando diez pasos de frente por 30 de fondo. Mi idea es hacerme dos piezas y un baño. No tengo a nadie que me ayude”, sostuvo.

“Mi hijos tienen 13, 9 y 6 años. Me dedico a hacer mesas para cumpleaños, salgo a limpiar casas por hora. Pero, con lo que gano no llegamos a fin de mes. Ahora el dueño de la casa me desaloja porque no le puedo seguir pagando el alquiler. Le debo tres meses”, remarcó.

Pamela Barroso (19) es madre de un nene de dos años y con la ayuda de los vecinos y de su familia marcó uno de los lotes. “Con mi marido vivimos en la piecita que está allá”, dijo la chica, señalando una muy precaria vivienda. Y siguió: “Pago 150 pesos por mes, pero no tengo nada es una pieza sola. No nos alcanza para más, porque mi marido hace changas, a veces no nos alcanza ni para comer”. “Pensamos hacernos una pieza con un baño y estamos dispuestos a pagar una cuota por mes”.

Ángela Argüello (26) es madre soltera de dos nenes de 3 y 6 años, está a punto de ser desalojada de una casa de la calle Chiclana y apenas se enteró de lo de los terrenos se fue hasta el lugar para cercar una parcela. “Lo necesito realmente, porque no tengo donde vivir. Tengo dos criaturas, estoy sola y sin trabajo. Adonde estoy viviendo pago 400 pesos de alquiler, pero como no me alcanza tengo una orden de desalojo. No tengo para pagar”.

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