Las copiosas lluvias estivales en el hemisferio norte causaron al menos 121 muertos en el noreste de India y 104 en el sudoeste de Rusia. En ambas regiones el pronóstico meteorológico indicaba que las tormentas continuarían durante el día de hoy.
Tras casi dos días seguidos de intensas lluvias en la turística región rusa de Krasnodar, lindante con el mar Negro, el agua anegó unas 5000 casas y cerca de 22 mil personas se quedaron sin electricidad. Vías de tren y carreteras fueron arrasadas por el agua o quedaron intransitables. A raíz de ello en varias ciudades se decretó el estado de excepción y unos 1500 efectivos militares se desplazaron a la zona para ayudar a la población.
“Nadie recuerda una catástrofe así”, señaló conmovido a la televisión estatal Alexander Tkachov, gobernador de Krasnodar. Por la tarde el mandatario había informado el número de víctimas mortales y señalado que entre ellas había muchos ancianos y, al menos, un niño.
A 7000 kilómetros de allí, las lluvias monzónicas también produjeron inundaciones en el noreste de la India provocando, además de las víctimas fatales, 6 millones de desplazados. El servicio meteorológico preveía que las precipitaciones, típicas de la estación en el país, continuarán en las próximas 24 horas.
La zona más castigada es la del estado de Assam, donde las lluvias provocaron el desborde del río Brahmaputra. Allí, el gobierno local instaló puestos de emergencia para los desplazados cuyas casas fueron arrasadas. A su paso, el agua también destruyó calles y sumergió terrenos agrícolas.
El monzón, que atraviesa las zonas meridionales del continente indio de junio a septiembre, desata cada año inundaciones que causan numerosas víctimas. Además de Assam, en esta ocasión el vendaval también golpeó a los estados vecinos de Arunachal Pradesh, Manipur y Meghalaya.<
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