Cientos de formoseños eligieron gastar sus aguinaldos en la vecina Alberdi

Con el ahorro como principal objetivo, casi tres mil personas cruzaron el río Paraguay en búsqueda de indumentaria, acolchados y otros productos, en perjuicio de los comerciantes locales
Una vez más, cientos de formoseños eligieron gastar sus ingresos en la vecina localidad de Alberdi. En los últimos días, se pudieron ver filas interminables de personas que cruzaron el río Paraguay para adquirir diversos productos, en su mayoría indumentaria de invierno, acolchados, sábanas y toallas, entre otras mercaderías. Entre el viernes y el sábado, atravesaron la frontera unas tres mil personas, aproximadamente.

Según informó la Prefectura a La Mañana, el día viernes se registraron 1.529 salidas del país y 1.481 ingresos. En tanto que en el día de ayer, hasta las 17 horas habían viajado unas 1.510 personas. El puerto estuvo abierto hasta la medianoche. Cabe destacar que en el verano, en la época de mayor tránsito, se habían registrado 1.200 egresos diarios, aproximadamente.

Con el ahorro como principal objetivo, familias enteras se suben a bordo de las lanchas y recorren los negocios alberdeños, en detrimento de las casas comerciales locales. Si bien el viaje por el río se convirtió con los años en uno de los paseos turísticos más concurridos, el "tour de compras" también es realizado por formoseños.

Los botes llevan y traen gente cargada con productos que fácilmente se podrían encontrar en esta capital. Según afirman los compradores, la diferencia en los precios hace el viaje "muy conveniente".

Multitudinarios

Ya sea en enero o en julio, los viajes a Alberdi se vuelven multitudinarios en estas épocas. Horas después del pago de los aguinaldos, las personas se agolpan en la Aduana y arman largas filas que muchas veces se extienden sobre varios metros del Paseo Costanero.

Según un cálculo estimativo realizado anteriormente por La Mañana, las ventas en Alberdi representarían aproximadamente siete millones de pesos mensuales, sin contar el dinero extra que pueden gastar las personas que tienen domicilio en otras localidades más alejadas.

Este escenario, muchas veces criticado por comerciantes locales, quienes aseguran que va en detrimento de la economía local, se repite varias veces al año, con distintas intensidades. Generalmente a mediados, fines y principios de cada ciclo vuelve a tomar intensidad.

Comentá la nota