Más de 4,3 millones de trabajadores no estaban registrados formalmente al cierre del segundo trimestre, lo cual representa un retroceso en la calidad del empleo respecto a un año atrás, según se desprende de datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En el Gran Rosario, esta cifra emparda los números nacionales. Según el organismo el nivel de los asalariados sin descuento jubilatorio alcanzó en el segundo trimestre del año a 195.468 personas, el 36,4 del total de los ocupados del aglomerado.
Los números oficiales sobre el trabajo en negro se acercan bastante a las estimaciones privadas que indican que el nivel de informalidad afecta a unos 5 millones de trabajadores en el país y muestran que, pese a los niveles de crecimiento sostenido que viene experimentado la economía argentina en los últimos, aún no se logró romper el alto nivel de trabajo en negro.
Poca reciprocidad. Por otra parte, y según la última medición, este deterioro de la calidad laboral se produjo durante un período en el que el gobierno lanzó un plan de facilidades para inducir a los empleadores a inscribir legalmente a sus trabajadores.
La situación entre junio y agosto es peor aún que en el primer trimestre del año, ya que de acuerdo a la información oficial del Indec en ese período los asalariados no inscriptos eran el 34,6 por ciento del total en actividad.
Siempre desagregando la informa oficial, sobre una población económicamente activa de 17 millones de trabajadores, 1.343.000 estaban desocupados al cierre del segundo trimestre.
De los 15.657.000 empleos formales, el 76 por ciento, o sea 11.899.320, corresponde a asalariados.
Y de ese segmento 4.343.251 no están registrados, con lo cual no cuentan con ninguna clase de protección social.
El incremento de la informalidad se produjo pese a que entre marzo de 2009 y enero de 2010 el gobierno lanzó una campaña de incentivo para formalizar la relación laboral, que incluía una rebaja en el pago de las de contribuciones patronales.
Asimismo, los empleadores que regularizan hasta 10 trabajadores se beneficiaban con la anulación de la deuda tanto de capital como intereses, multas, infracciones y cualquier otra sanción por parte del Estado.
La peor situación laboral se aprecia en el norte del país, con un pico en la región Noroeste donde el 42,9 por ciento de los trabajadores está en negro. En el Noreste la tasa es de 41,8 por ciento.
En la región de Cuyo el trabajo informal afecta al 36,9 por ciento de la fuerza laboral, mientras que en el Gran Buenos Aires y en la región Pampeana es de 36,7 y 34,7 por ciento, respectivamente.
La mejor situación se observa en la Patagonia, donde la tasa de trabajo informal es de 22,2 por ciento.
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