Según un informe de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad, por los controles los talleres textiles clandestinos migran hacia otros barrios de la Ciudad, como Balvanera, Almagro y Villa Devoto. Sin embargo, Flores, Floresta, Parque Avellaneda y Mataderos aún concentran el 50% del total.
Según informó, en ese período se recibieron 400 denuncias en los canales oficiales (147 y SUACI) y, luego de las más de 2000 inspecciones, se clausuraron 472 establecimientos. Esto es un 10 por ciento más de lo realizado en el 2010. Por otro lado, se detectaron 74 violaciones de esas clausuras, lo que motivó la formación de expedientes en las fiscalías correspondientes, lo que significa un 15 por ciento.
Los funcionarios porteños señalaron que ni bien se procede a la clausura de un lugar, el caso se deriva al fiscal de turno y a la comisaría correspondiente. “Ahí el organismo de control del Gobierno de la Ciudad no puede actuar más y entra en la órbita de la justicia contravencional, en el caso que viole la clausura”.
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