El avance de los supermercados con capitales de origen asiático ha registrado en nuestra ciudad un avance cuantitativo que prácticamente escapa a cualquier previsión o cálculo, porque de los aproximadamente cincuenta supermercados que existen en Junín, 25 son de los denominados chinos, que están prácticamente diseminados en distintos barrios juninenses.
Ocho de cada diez personas tiene un autoservicio chino cerca de su casa según dice un estudio realizado para “Viva” por la consultora D´Alessio Irol.
El consejero político de la embajada de la República Popular en el país, Wang Jian, aclara que "el gobierno chino no financia a sus ciudadanos en el exterior. Los supermercados son inversiones privadas que, además, venden productos argentinos".
A su turno, el presidente de la Asociación Comerciante Chino Argentina responde: "ningún comerciante quiere perder y desde la asociación, que funciona desde el 92, tratamos de reunir a los más chicos para que compren al por mayor y puedan luchar contra los supermercados grandes”.
Mariano Dorrego, uno de los operadores de Superchinos.com, una página de Internet que vincula a los mercados con los mayoristas, dice: "Los costos del chino son más bajos porque no tienen empleados caros, sólo tienen repositores. No hay puestos gerenciales como en las cadenas de supermercados. Ellos negocian y compran en forma personalizada y se ocupan de que los productos roten, que se vendan pronto. En los grandes comercios hay productos que ocupan lugar y no están dejando ganar plata -explica-. Además no compran por amiguismo. Van a la relación precio-producto. Un súper grande es mucho más burocrático. Y otra cosa: a veces consiguen mejores descuentos porque a los proveedores les pagan al contado o a corto plazo."
En la Capital Federal, los mayoristas aseguran que los autoservicios chinos manejan el 60 por ciento del mercado.
Planteos a las autoridades municipales
En Junín, Jerónimo dos Reis, presidente de Sociedad Comercio e Industria, contó a LA VERDAD que junto a otro directivo de la entidad, acompañaron al presidente de Supermercados Mastromauro, Diego Cifarelli, a una reunión en el salón azul del Concejo Deliberante, para explicar a los ediles la preocupación existente en el hecho de que el cincuenta por ciento de los supermercados que existen en la ciudad sean de origen asiático.
“Regular para que no se habiliten, no se puede” reconoció dos Reis a este diario pero consideró que “se debe tratar de buscar las mayores exigencias respecto a las habilitaciones” porque “creo que lo que varía mucho es la calidad del ambiente donde se desarrolla la actividad”.
El mismo planteo fue formulado al intendente Mario Meoni para que se refuercen las cuestiones sanitarias. “El (por Meoni) tomó nota del pedido” dijo el dirigente empresario quien además hizo notar que no existe en la Cámara ningún miembro o representante de los supermercados asiáticos que esté asociado a la institución.
Opinó también que esta situación puede llevar a provocar que se “baje la calidad en la prestación de la venta de alimentos. Los juninenses ya estábamos acostumbrados a un tipo de supermercados y la misma cultura de origen de los empresarios chinos los lleva a encarar su actividad de manera distinta habida cuenta que su cultura es diferente a la nuestra, tienen expectativas y estilos de vida diferentes, no tienen prácticamente inserción social, son más de quedarse dentro del mismo espacio físico donde desarrollan su actividad y eso hace que el costo de vida sea más bajo lo que puede ser trasladado al precio final, sumándole que tienen una organización muy ordenada en lo que es la compra de productos en forma asociativa y creo que ante cualquier problema en la economía o inestabilidad financiera, desaparecerían, mientras que los supermercadistas locales realizarían mayor esfuerzo para mantener su actividad”.
“Otra de las ventajas que tienen los supermercadistas chinos –mencionó- es que están nucleados en una cámara fuerte e interactúan unos con otros en las diferentes ciudades, realizando compras en conjunto lo que termina generando precios menores y sumado a su estilo de vida, inciden en los valores finales al público”.
Dos Reis mencionó que la entidad solicitó a los ediles y a las autoridades municipales que se ajusten las autorizaciones de habilitación de acuerdo a la zonificación que establezca el Código Urbano Ambiental o exija en determinadas situaciones la realización de convenios urbanísticos, es decir, que se haga algún intercambio que beneficie a la comunidad como por ejemplo arreglos de semáforos, plazas o establecimientos educativos.
“Se deben buscar herramientas que posibiliten que no ponga en riesgo el sector supermercadista que ya de por sí sufre muchas presiones como por ejemplo los controles en los precios que han generado disminuciones en la rentabilidad”, reflexionó el dirigente empresario juninense.
¿Reguladores?
Para Jerónimo dos Reis, el gobierno nacional utiliza a los supermercados chinos como una especie de “herramienta reguladora en la economía de los alimentos porque con sus precios tienden a la baja pero los excesos nunca son buenos porque pueden perjudicar la estabilidad y continuidad de comerciantes de muchos años en la ciudad”.
“El municipio –agregó- sabe que existe una gran cantidad de supermercados asiáticos y le hemos pedido que refuercen los controles sanitarios y ser más exigente en las habilitaciones, mientras que con el Sindicato Empleados de Comercio también hemos mantenido reuniones porque ellos están preocupados debido a los problemas que tienen en los controles y en la comunicación con los dueños”.
Henestrosa: “Estamos muy preocupados”
“No menos de dos supermercados chinos por mes están abriendo en la ciudad, con todos los perjuicios que traen” dijo Julio Henestrosa, secretario general del Sindicato Empleados de Comercio de Junín a LA VERDAD agregando que “no cumplen con casi ninguna de las normas que establecen las leyes laborales: exceso de horas de trabajo, no dan francos compensatorios, eluden todos los aportes, no pagan horas extras, no pagan sábados a la tarde ni domingo. Todo esto se transforma para el gremio en un serio problema difícil de resolver dado que al Ministerio de Trabajo no se pueden pedir más que una inspección cada seis meses y las multas son ínfimas”.
“Los empleados trabajan en forma inhumana” dijo Henestrosa a este diario quien mencionó que “este es un tema que nos viene preocupando desde hace tiempo y no le podemos encontrar solución. En algún momento intentamos, con otra conducción de Sociedad Comercio e Industria, realizar una tarea en común. Pensábamos que de esa manera íbamos a tener más fuerza al estar representado el sector gremial y empresarial, dado que al municipio no le compete hacer de policía de trabajo. La intención era encontrar mecanismos a través de la AFIP y del Ministerio de Trabajo”.
Todo esto también trae aparejado, para el empleado de esos super, que no cuenten con cobertura social ni protección o beneficios sindicales, debido a que no realizan los aportes correspondientes.
“No encontramos el eco esperado y seguimos actuando por nuestra parte”, sostuvo Henestrosa quien mencionó que hace poco mantuvo una reunión con Diego Cifarelli, presidente del directorio de Supermercados Mastromauro S.A. y reconoció que los super chinos establecen una competencia desleal con el empleador que cumple todos los requisitos.
“En algún momento tendrá que haber herramientas que exijan que se cumpla la ley en todos los términos”, señaló el dirigente sindical mercantil quien alertó que si se siguen radicando más supermercados de origen asiático podrían poner en riesgo la continuidad de empresarios del sector poniendo en peligro fuentes de trabajo pero reconoció que “no tenemos una solución a corto plazo”.
Henestrosa se manifestó esperanzado en que se pueda volver a trabajar en conjunto con el sector empresario en este tema que preocupa enormemente, sumando al municipio específicamente en el área de Bromatología para el control alimenticio y verificar, por ejemplo, el cumplimiento de la cadena de frío.



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