Más del 80% de las empleadas domésticas de la provincia continúan trabajando en negro. Así lo afirmó el propio ministro de Trabajo de Santa Fe, Carlos Rodríguez, quien dijo que se trata de una situación “muy cruel para las trabajadoras”, ya que casi la totalidad son mujeres.
De acuerdo a los datos oficiales del Ministerio de Trabajo, en Santa Fe hay cerca de 55 mil trabajadores domésticos, que representan casi el 10% de la ocupación total de la provincia. De ellos, el 93% son mujeres.
De acuerdo a la información de la Encuesta Permanente de Hogares, la proporción del trabajo no registrado dentro del empleo doméstico total casi triplica la proporción de empleo no registrado en el resto de las actividades, con un 85% de los trabajadores en negro. De hecho, sólo el 15% de las empleadas están registradas.
Campaña. Luego de que en octubre pasado la Afip realizara inspecciones en los barrios cerrados de las principales ciudades del país, la provincia puso en marcha a partir de marzo la campaña “Todo en blanco”.
Si bien la secretaria de Trabajo aseguró que “los resultados en materia de difusión y concientización fueron muy buenos”, aclaró que “aún no tenemos datos precisos de la Afip —que es donde se realiza el trámite— respecto de las altas registradas”.
El único indicador a la hora de relevar el impacto de la campaña fueron las consultas realizadas que, según los datos que maneja el ministerio, “crecieron un 300%”.
Al mismo tiempo, la funcionaria explicó que “el problema es que sólo podemos trabajar desde la concientización porque no tenemos la posibilidad de realizar inspecciones en casas de familia”. Por eso, destacó “la importancia de la campaña para dar a conocer las ventajas del trabajo en blanco”.
Bajo costo. En ese punto, Ramírez hizo hincapié “en el bajo costo de la registración, ya que como máximo llega a los 81 pesos”, y señaló que “eso representa beneficios para ambas partes, aportes jubilatorios y obra social para las empleadas y una exención de impuestos para el empleador”.
Sin embargo, admitió que la cifra de empleadas en negro “sigue siendo muy alta” y apuntó que “queda mucho por hacer y seguir trabajando en la difusión desde el ministerio”.
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