El 70 por ciento de los pampeanos, sin capacidad de ahorro

Las cifras oficiales muestran que el 53 por ciento de los ahorristas guarda dinero o bienes todos los meses, y también que más de la mitad de ellos gambetea a los bancos. Estos no tienen cajas de seguridad disponibles.

Para el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) y el Banco Central de la República Argentina (BCRA), las empresas y las personas físicas de la Argentina guardaron 195.684 millones de dólares el año pasado, a un promedio de 4.903 dólares por habitante. Si se promedia esa cifra por el número de habitantes de La Pampa se llega a 1.568 millones de dólares (0,8 por ciento), es decir el equivalente a un presupuesto provincial anual.

Lo que reafirma la veracidad de la información es que esos números están en línea con el porcentual de habitantes (0,82) y con el total de depósitos en bancos locales con respecto al país (0,88).

En otras palabras, pese al rigor del cepo cambiario y del atractivo de las colocaciones financieras en pesos, por acá se sigue guardando oro y moneda extranjera en el "Colchón Bank" y en cajas de seguridad, y en cambio existe muy poca inversión directa en proyectos productivos.

Siguiendo con esas cifras oficiales, puede afirmarse que el 31 por ciento de los pampeanos tiene capacidad de ahorro, y que más de la mitad elude a los bancos y guarda dólares, euros y joyas en macetas, latitas, freezers o directamente los entierra en el fondo de su casa.

Del 31 por ciento de los que dijeron que ahorran, el 53 por ciento lo hace todos los meses; el 20 por ciento, entre dos y cuatro meses al año; y el 6 en un lapso de entre seis y doce meses. A su vez, el 21 por ciento reveló en qué utiliza sus ahorros (los inviertes en viajes o joyas).

Las estimaciones indicaron que el 38 por ciento de los hombres y el 27 de las mujeres deciden guardar parte de sus ingresos en moneda de atesoramiento para gastarlo en el futuro. Si hay pobreza, que no se note, aunque de haber tamaña cifra de dólares, oro y joyas se daría de bruces con el notable atraso de inversiones productivas en la región.

Producción o ladrillos, nunca.

Una medición oficial del Indec expresó que de los 195.684 millones de dólares guardados, poco más de 32.700 millones se aplicaron en inversiones directas en la producción. Del resto, se calcula que 90.000 millones se atesoran en cajas de seguridad en bancos, en empresas y en las propias casas, mientras que los 77.000 millones restantes fueron a depósitos en cajas de ahorro y a plazo fijo.

La cifra de dólares que los pampeanos decidieron guardar "bajo el colchón", según la proporcionalidad de los datos suministrados, ascendería a 1.568 millones de dólares, un 0,8 por ciento del total atesorado en el país.

Ese número representa el 50 por ciento de la riqueza provincial (Producto Bruto Geográfico), generada en un año al tipo de cambio oficial y más del 85 por ciento si la cotiza al dólar libre o blue.

De acuerdo con el Banco Central, a junio pasado y desde 2005, todos los años se registró un creciente ahorro en moneda extranjera fuera del sistema financiero local. Estos activos se conforman por diversos componentes, como depósitos y activos sujetos a renta. Sin embargo, se habla de dólares "bajo el colchón" porque el BCRA ya no informa cuánto corresponde a cada concepto, aunque el cepo cambiario ha obligado a colocarlos en plazos fijos, cambiar autos o construir departamentos.

De acuerdo al último informe del balance de pagos del Ministerio de Economía de la Nación, los argentinos mantienen fuera del sistema casi cuatro veces más que el volumen de reservas del BCRA, una cifra similar a la deuda externa del país, que ascendería a 200.000 millones de dólares si se reabriera el canje con los fondos buitres (holdounts).

Esta situación es consecuencia del incesante proceso de fuga de capitales, que se inició hace muchos años con las políticas neoliberales que azotaron el país y que se aceleró el año pasado con el cepo cambiario impuesto por el gobierno nacional.

Cajas, no hay y son caras.

En La Pampa hay tres tipos de cajas de seguridad en los bancos, que por otro lado están agotadas desde hace mucho tiempo: chicas, medianas y grandes, de acuerdo a sus medidas. Los precios han empezado a ser onerosos debido a la alta demanda existente. Las chicas, sin impuestos, oscilan en los 1.000 pesos anuales; las medianas, entre 2.000 y 3.000; y las más grandes entre 4.000 y 5.000 pesos. Las más solicitadas son las de los bancos Pampa, Nación y Santander.

Trece ceros y el corralito.

La moneda argentina, en sus diversas denominaciones, perdió en los últimos cuarenta años 13 ceros, lo que habla de un proceso histórico de deterioro, y en el que los argentinos han elegido al dólar y el oro como reservas de valor.

El hábito de actuar fuera del sistema fue estimulado cuando las provincias y la Nación debieron emitir cuasi monedas, en la previa a la crisis de 2001. La gente aprendió de las ventajas de manejarse en efectivo, sobre todo después de que el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, creara el impuesto a los débitos y créditos bancarios (gravamen al cheque).

Pero el aliciente mayor fue sin dudas el corralito. Los que tuvieron que sufrirlo, y los que no lo sufrieron, pero lo vieron o lo leyeron, todavía tienen pánico. Se estima que hoy circula por el sistema financiero el 28 por ciento de la economía real, mientras la Argentina tiene el raro honor de ser el país que más dólares físicos por habitante tiene, 4.903 dólares, mucho más, incluso, que cada uno de los norteamericanos.

Comentá la nota