Los datos surgen de las solicitudes que se reciben en el Cementerio Central de la ciudad. Una de las causas radica en que es un servicio más económico.
Neuquén > Hay una resignificación de la muerte en una parte de la sociedad que se percibe al momento de elegir una forma para el "descanso" una vez que finaliza el ciclo vital. Y esto se refleja en un constante aumento de las solicitudes para cremaciones que llegan a las oficinas del Cementerio Central de esta ciudad, donde un 50 por ciento de las personas prefiere la cremación. En este sentido, cabe destacar que los pedidos llegan desde el interior de la Provincia, como también de algunas localidades de Río Negro, ya que Neuquén es una de las pocas ciudades de la región que posee hornos crematorios.
"Lo que se profundizó en el último año es la cremación, ya que en este momento podemos decir que un 50 por ciento de las personas elige esta forma", indicó Silvia Troncoso, jefa de División de Cremaciones de la Municipalidad.
La funcionaria explicó que no existe una gran variación respecto a 2010, aunque sí considerando los últimos cuatro o cinco años donde, en promedio, el 70 por ciento de la población prefería el descanso eterno en tierra, nichos o panteones familiares. En más, si se tiene en cuenta la década del noventa o antes de la misma, las cremaciones "sólo alcanzaban el cinco por ciento", explicó Julián Villar, secretario de Servicios Urbanos del municipio.
"Se realizan en promedio 16 cremaciones por semana entre fallecidos recientes y los que salen de nichos. Aunque es un dato dinámico porque depende de la gente que muere", señaló Troncoso.
Causas
El cambio de conceptos sobre la muerte con el paso del tiempo, incluso de la propia Iglesia Católica (como establece en su Código de Derecho Canónico, en el canon 1176), se vislumbra como una de las causas en el aumento de las cremaciones. En este sentido, la Iglesia Católica desde hace años "no considera la cremación como un pecado", contó el padre Germán Cazeneuve.
En el caso de la ciudad capital, otra causa se genera a raíz de que la cremación es un servicio más económico, comparado con el pago de un nicho y su posterior mantenimiento por años, o de un espacio en la tierra. Además, con el paso del tiempo los lugares para la construcción o ampliación de cementerios se reducen, por lo que también se convierte en una política de Estado incentivar a las personas a que elijan esta vía de descanso.
En este sentido, Villar señaló que una de las causas en la elección se debe al aumento de la tarifa para tener un lugar en los cementerios de la ciudad.
"Desde hace unos años y, sobre todo desde 2008, cuando la tarifa tuvo un aumento, las cosas cambiaron", dijo.
En tanto que si la persona es retirada del nicho o tiene el servicio de CALF, la cremación es sin cargo. En caso contrario, tiene un costo de 210 pesos si es de la ciudad, y de 1.400 si es otra provincia", comentó la jefa de División Cremaciones.
En el caso de otras localidades, el costo se ajusta a los distintos convenios que se realizan entre las municipalidades.
Finalmente, Troncoso explicó que cuando la persona tiene muchos familiares fallecidos elige la cremación ya que la ciudad ofrece la posibilidad de poner más de una urna en un nicho. "De esta manera, es menor el costo", explicó.
Cremación por abandono
Otra causa de incineración es la que se debe realizar de oficio por abandono del ser querido en los cementerios, o la falta de pago en el mantenimiento de los nichos. Un ejemplo de esto es la reciente publicación, por parte del Parque Funerario Cementerio Progreso, de un edicto de sepulturas por arrendamiento vencido improrrogable por lo que 58 familias deberán presentarse en un plazo de 30 días para normalizar o no la situación de las personas fallecidas. Del total, 14 fallecidos no tienen responsables. Los decesos se produjeron entre los años 1991 y 1996. En caso de que nadie se haga cargo de la situación, por norma, las autoridades iniciarán el proceso de cremación de los cuerpos.
"Pasado el tiempo de pago correspondiente, se llama a la familia, se la visita y se las notifica. Al no tener respuesta, se resuelve el edicto. Hay que tener en cuenta que son nichos abandonados desde hace muchos años, y que nadie los visita", señalo Julián Villar.
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