La foto del "almuerzo entre amigos" cada vez se hace más difícil de explicar. Una muestra del amor sellado esa siesta la dieron los libechos, quienes se encolumnaron tras el 82 por ciento a los jubilados a contrapelo de lo que quiere el Gobierno. Empujarán a Ricardo para que pague el "costo político del veto". Desde las sombras el capo mafia Martínez Llano maneja los piolines y ya mostró sus "maniobras con una Juez amiga". El peronacho fracasado de Fabián quiere la cabeza del PJ.
El voto positivo al 82 por ciento móvil a los jubilados, contrariamente a lo que pretende Ricardo, fue la segunda muestra de disconformidad que pulula en un sector mayoritario del liberalismo. La primera -que no salió a luz- fue un conflicto a raíz de un decreto de Ricardo donde cedió una traza nueva a una empresa de colectivos con destino Ituzaingo. Curiosamente el decreto fue firmado cinco días después "del almuerzo de amigos" que se desarrolló en la casa de Martínez Llano entre el dueño de la morada, Josefina, Perucho y Fabiancho. Ricardo descontento con el comportamiento de quien se creía era su socio -el presidente de la Cámara de Diputados-, "cedió una traza de colectivos" nueva a favor de un empresario de transporte y competidor de un sobrino de Perucho.
La reacción del otro lado fue inmediata.
Una Juez amiga -de Rodolfo- "invalidó" el decreto, le devolvió la tranquilidad al "sobrino" y además como si fuera poco debilitó la embestida del propio Gobierno.
Lo más reciente en cambio tiene que ver con lo que podría "terminar de hundir" la caja de previsión provincial y eso los liberales -a través de Simón- lo saben. Ciegamente por una cuestión política más que de convicción, los liberales intentaron forzar una votación. Por ahora no lo lograron, aunque todos ya dijeron estar a favor. Necesitan empujar a Ricardo al recurso del veto. El costo político quedará del otro lado.
Lo de "fabianchón o peronacho fracasado" pasa además "por asaltar el sello del PJ" y cree que con "el tío" suma.
Comentá la nota