El 93,5 por ciento de los gastos corrientes municipales se destinan a sueldos

El Ejecutado del primer semestre del municipio muestra una tendencia preocupante: 63,3 de los 68 millones que la comuna gastó se aplicaron al pago de la masa salarial. Casi el 10 por ciento se lo lleva la Planta Política de funcionarios. Así, es mínimo el margen para la realización de obras, la atención de la problemática social, la compra de insumos y el aporte a proyectos comunitarios. No hay previstas medidas para mejorar la calidad del gasto, y el gobierno apunta todos los esfuerzos a subir la recaudación.
El Ejecutado del primer semestre del municipio muestra una tendencia preocupante: 63,3 de los 68 millones que la comuna gastó se aplicaron al pago de la masa salarial. Casi el 10 por ciento se lo lleva la Planta Política de funcionarios. Así, es mínimo el margen para la realización de obras, la atención de la problemática social, la compra de insumos y el aporte a proyectos comunitarios. No hay previstas medidas para mejorar la calidad del gasto, y el gobierno apunta todos los esfuerzos a subir la recaudación.

Los números de los primeros seis meses del año 2012 de la gestión local, grafican un complejo escenario económico estructural para el municipio: el 93,5 por ciento de las erogaciones corrientes se destinaron al pago de sueldos de los trabajadores.

Durante el primer semestre de este año, el gobierno ejecutó 68 millones de pesos, de los cuales 63,3 fueron destinados a cumplir con los haberes de los empleados. De esa cifra, casi el 10 por ciento -5,8 millones-, se los llevaron los sueldos de los funcionarios de la Planta Política nombrada por Omar Goye.

El Ejecutado al 30 de junio demuestra que 40,9 millones de pesos se utilizaron para el pago a la Planta Permanente del municipio, 16,5 millones a la Planta Temporaria –fundamentalmente, contratados-, y los mencionados 5,8 para los funcionarios.

Los exiguos 4,7 millones de pesos restantes de las Erogaciones Corrientes se aplicaron al pago se servicios, entre ellos transferencias para planes sociales –Manos a la Obra, pago de alquileres a vecinos que dejaron la Barda del Ñireco, Plan Calor-, entre otros.

Con este escenario, son centenares los programas que muestran “ejecución cero”, es decir a los que no se destinaron ni un peso. Se trata de ítems relacionados con asistencia social, programas deportivos y culturales, obra pública con financiamiento municipal, transferencias a instituciones, impulso a proyectos productivos.

Para superar esta situación de nulo margen para la gestión, la administración Goye presentó una iniciativa de nueva ordenanza Fiscal y Tarifaria, que proyecta un incremento global de la recaudación superior al 20 por ciento. Su aplicación plena –teniendo en cuenta los tiempos de la elevación del proyecto y los plazos legislativos de su análisis-, no llegaría sino hasta el último trimestre del año. Así, la ecuación ingresos-egresos muestra una tendencia preocupante hasta la finalización de 2012.

Otro dato que demuestra la fragilidad de la situación económica municipal es la dependencia de los ingresos “de otras jurisdicciones”. De los 68 millones de Erogaciones Corrientes del primer semestre, la recaudación local sólo aportó 30,8 millones, mientras que la coparticipación, las regalías, el Fondo Sojero y otros ítems duplican esa cifra.

La desaceleración de la economía a nivel nacional aún no impactó en las transferencias de coparticipación al municipio, pero una caída en esos índices, así como la demora en los envíos de recursos nacionales o provinciales para financiar obra pública, achican al máximo la posibilidad de gestionar más allá del mero hecho administrador del pago de sueldos.

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