Directivos de 13 comunas participaron de una jornada de reflexión para abordar el abandono escolar en el nivel secundario. El embarazo adolescente, las drogas, el trabajo y la estructura institucional influyen en los adolescentes cuando dejan de estudiar.
El proyecto de Estrategias para la Prevención del Abandono Escolar contempla a 17 escuelas de 13 comunas del interior provincial. Allí, el promedio de deserción escolar asoma un 20 por ciento, siendo los indicadores más elevados de la provincia. Gran parte se registra luego del receso invernal. A nivel país, el índice ronda un 50 por ciento, según informaron a El Litoral referentes nacionales del programa.
La iniciativa depende de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas del Ministerio de Educación de la Nación que desembarcó en 12 provincias, entre ellas Corrientes, Chaco, Catamarca, Salta, Jujuy, La Pampa, Mendoza, San Juan, Neuquén, Río Negro y Buenos Aires. En la provincia, fue presentada oficialmente el 4 de julio de 2011.
Su implementación no necesariamente está relacionada con las jurisdicciones con mayor indicador de abandono, sino con los municipios que presentan esta problemática. Por ejemplo, en Buenos Aires, se instrumenta en La Matanza, Almirante Brown e Ituzaingo. Mientras que en Corrientes, se analizan estrategias en Itatí, Paso de la Patria, Empedrado, entre otros. En todo el país, 160 municipios forman parte del plan.
Sin embargo, la selección desde la cartera educativa local estuvo relacionada con los mayores índices de abandono y ausentismo. A esto se suma un número mayor de chicos que no están incluidos en el sistema.
“El programa consiste en la elaboración de proyectos y estrategias para prevenir el abandono escolar”, indicó a El Litoral Gabriela Insaurralde, referente local del programa que depende del área de Políticas Socioeducativas de la cartera educativa provincial. Ayer, directivos de los establecimientos escolares afectados participaron de un encuentro para evaluar las propuestas esbozadas el año pasado.
“Cada escuela tiene una estrategia diferente. Algunas, por ejemplo, llevan planillas de ausentismo para realizar un trabajo específico. Las propuestas que se implementan son acordes a la realidad de cada municipio”, informó Insaurralde.
“La propuesta del programa es que se reúnan diversos sectores educativos para definir estrategias para acompañar a los chicos. El actor central que introducimos es el Municipio, que en general no es un actor que se tiene en cuenta a la hora de definir estrategias educativas, con el aprendizaje. Lo novedoso es ponerlos a dialogar con los actores escolares para construir juntos un acompañamiento a los chicos”, explicó Mercedes Luppi del equipo técnico de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas del Ministerio de Educación de la Nación.
En esta etapa de trabajo se busca “darle una vuelta de tuerca para comenzar a construir estrategias de trabajo, más allá de sentarse a debatir, hacer un diagnóstico y de ver las acciones a realizar. La idea es comenzar a focalizar en estrategias puntuales”, señaló la representante nacional del programa.
Cada Municipio, en tanto, participa brindando recursos como ser asistentes sociales, médicos, espacios públicos para realizar actividades.
Los resultados serán medidos de forma cualitativa, es decir que se evalúa la cantidad, sino la capacidad de articular con los distintos actores comunales.
En cuanto a los motivos que llevan a los chicos a dejar la escuela se encuentra el embarazo adolescente, las drogas y el trabajo en zonas de producción, ya sea porque los adolescentes optan por ir a pescar o a ganar dinero en la cosecha, según señaló Insaurralde. Mientras que Luppi apuntó a la estructura escolar, es decir con la organización. “La falta de motivación y de interés de los chicos si es mayor es porque desde la escuela no estamos pudiendo motivarlo. Debemos ofrecerle algo distinto. Como escuela tenemos que ver qué podemos aportar para que se sienta más cómodo e incluirlo”, añadió la referente del programa promovido por la cartera nacional.
Por su parte, el ministro de Educación, Orlando Macció expresó durante el encuentro que tuvo lugar ayer en el “Salón Arcos” del Hotel Corrientes Plaza que “por más normas que se dicten desde un escritorio, sino existe la convicción de cambiar, todo seguirá igual”.

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