Científicos mendocinos reconocidos en el mundo

Marcela Michaut, María Marta Moldolo y Daniel Ciocca se suman a la serie de investigadores de Mendoza que han sido publicados por diario Los Andes.
Científicos locales abocados a distintas ramas de la investigación han sido y son distinguidos en el mundo entero. Por un lado, en equipo de investigadores del Conicet comandados por Daniel Ciocca fue reconocido por su aporte a la lucha contra el cáncer al comprobar una nueva función de la proteína Caveolina 1.

Por su parte, la doctora Marcela Michaut -también investigadora del Conicet y docente de la UNCuyo- recibe desde 2007 un subsidio del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos para avanzar en el estudio de ovocitos, claves en el proceso de fertilización asistida.

Otra médica mendocina, María Marta Moldolo, lleva casi cinco años especializándose en Europa en la rama de trasplante hepático multiorgánico y ha sido reconocida por la Comunidad Europea.

Historia 1

Lucha contra el cáncer de mama

Un equipo mendocino de especialistas en la investigación de la lucha contra el cáncer de mama fue distinguido a nivel nacional por su invaluable aporte a la ciencia. Comandados por el doctor Daniel Ciocca -del Laboratorio de Oncología del Imbecu (Conicet Mendoza)-, los investigadores trabajaron junto a colegas australianos en el descubrimiento y la revalorización del rol de la proteína Caveolina 1 al momento de diagnosticar y observar el comportamiento de un tumor.

"Es un gran avance en la lucha contra el cáncer de mama, porque permite entender cómo el estudio de la Caveolina 1 en las biopsias de pacientes con cáncer ayuda a diagnosticar a los pacientes que tienen bueno o mal pronóstico y, en base a eso, se puede determinar qué pacientes necesitan terapias más agresivas", indicó Ciocca en diálogo con Los Andes.

Hasta conocerse este avance, que les valió una distinción en el último congreso de la Federación argentina de sociedades de ginecología y obstetricia (Fasgo), sólo se resaltaba el valor de esa proteína por encontrarse en la membrana de las células y por participar en el transporte de sustancias al interior de las mismas.

El estudio

Junto a Ciocca trabajaron Darío Cuello Carrión (del mismo laboratorio), Francisco Gago, Leonardo Ciocca (del Hospital Italiano) y la doctora Robbin Anderson, del Peter McCallun Cancer Center, de Australia. Fue justamente a raíz de un trabajo del centro oceánico que el equipo mendocino tomó protagonismo.

"Empezamos a trabajar hace cuatro años y la primera parte clínica, que consistió en estudiar biopsias de pacientes con cáncer, se originó en Australia. Allá analizaban las muestras con la técnica microarray, que consiste en tomar muestras muy pequeñas (0,6 mm) del tumor y juntarlas a todas para estudiarlas. Eran más de 400 casos en la misma muestra, y allí observaron que no se advertía si la presencia de la Caveolina 1 era buena o mala", contó.

Allí entraron en acción los científicos mendocinos. Una diferencia al momento de analizar las biopsias fue determinante para que los mendocinos hicieran el gran descubrimiento. "Nosotros tenemos un banco de tumores con los datos de 130 pacientes, las biopsias de los tumores enteros y la evolución de estos durante 10 años. Sabiendo que analizábamos todo el tumor y no sólo 0,6 mm de él, se pusieron en contacto con nosotros y descubrimos en base a la evolución de cada caso que, cuando desaparecía la Caveolina 1 del estroma (tejido que rodea al tumor), los tumores eran más agresivos", continuó Ciocca.

Luego de esta apreciación, los científicos mendocinos enviaron el material con su conclusión a la revista internacional especializada en temáticas de salud American Journal of Pathology. Esto fue en 2008, aunque lo sorprendente de los resultados hizo desconfiar a más de uno. Incluso, los editores de la revista no publicaron el descubrimiento hasta un año después.

Para seguir avanzando su descubrimiento, los especialistas pasaron a la parte experimental con ratones transgénicos. "A los roedores se les inoculó el gen HER2, que produce cáncer de mama, y a algunos de ellos se les sacó además la Caveolina. Ahí se comprobó que en los ratones que carecían de esa proteína el comportamiento del tumor cambia y es más agresivo", sentenció Ciocca.

Historia 2

Trabajo sobre fertilización asistida

Analizando meticulosamente, estudiando y observando todos los días con atención los ovocitos de ratones en el laboratorio de Biología Reproductiva, del Instituto de Histología y Embriología (del Conicet y la UNCuyo). Así, pasa sus días Marcela Michaut (44) y su equipo de becarios e investigadores en su espacio de trabajo, ubicado en el área de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Médicas.

Michaut es doctora en Bioquímica y fue reconocida con un subsidio de 250 mil dólares del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos para el período 2007 - 2012, lapso en el que la científica equipó el laboratorio y avanzó considerablemente en sus investigaciones.

"Trabajamos con ovocitos de ratón, no podemos hacerlo con los de seres humanos por una cuestión ética. El ovocito es la célula femenina para generar un embrión, sería la pareja del espermatozoide. Mi aporte consiste en generar un nuevo modelo analizando distintos procesos de maduración que puedan impactar en la fertilización asistida", destacó.

Interrogante

La especialista destaca que actualmente es muy común en mujeres de más de 30 años la decisión de sacarse ovocitos y dejarlos congelados para, justamente, el proceso de fertilización asistida.

Sin embargo, Michaut sostiene que es fundamental hacer un seguimiento de ese ovocito desde que la mujer lo da hasta que se llega a ese proceso.

"Hay que hacerlo madurar, conocer en detalle esa maduración. Creo que existe un gran interrogante que tiene que ver con los factores que afectan e intervienen para que el individuo que se geste sea sano y eso es lo que estudiamos en los ratones. Es fundamental esto tanto en los ovocitos como en los espermatozoides", continuó la doctora, que se desempeña como profesora adjunto en el Área de Biología del Instituto de Ciencias Básicas de la UNCuyo.

El subsidio

Por medio de una beca, Michaut viajó a Estados Unidos en 2001 y allí estuvo hasta 2005, especializándose en Biología de la reproducción. Eso fue fundamental para darle el rumbo que tomó su vida ya de vuelta en Mendoza.

"Antes existía la especialización y había investigadores, pero no había ningún laboratorio. Cuando volví empezamos a trabajar en el armado", destacó la científica distinguida dos años después con el subsidio del instituto norteamericano por su proyecto de "maduración ovocitaria y primeros estadíos de formación embrionaria".

Los fondos fueron fundamentales para equipar el laboratorio, ya que los equipos son muy caros. Uno de los requisitos para mantenerlo es enviar al INS de Estados Unidos periódicamente un reporte detallando todo lo que se ha hecho con el dinero.

"Ser mujer en la ciencia es distinto a ser un hombre en la ciencia. No lo digo del lado despectivo, sino que es la realidad biológica que nos toca. Por ejemplo, yo soy mamá y mientras estaba en Estados Unidos, uno de mis hijos era bebé, por lo que tenía que cuidarlo y amamantarlo y, al mismo tiempo, seguir con los estudios. No tenía mucha fuerza, pero así y todo seguí", recordó la mujer. Entre sus planes futuros se destaca el volver al país del norte para especializarse en animales transgénicos.

Historia 3

Trasplante de hígado y donante multiorgánico

María Marta Moldolo nació en Mendoza, estudió medicina en la UNCuyo y tiene 33 años. De esos, ya lleva 5 especializándose en el extranjero en una rama muy poco común no sólo en el país, sino en el mundo entero: la de trasplante hepático y donante multiorgánico, especialización avalada por la sección de Cirugía de la Sociedad Europea de Trasplante.

En setiembre de este año fue reconocida justamente a nivel internacional como la primera argentina que se ha especializado en tantos establecimientos en el exterior, habiendo ahondado tanto en la práctica.

"Me gustaría poder volver al país a aplicar todos los conocimientos que voy adquiriendo, poder reestructurar el sistema organizativo y trabajar mucho en la concientización sobre la importancia de donar órganos", destacó la especialista doctorada en Barcelona.

Una pasión

Tras recibirse en la Facultad de Ciencias Médicas en el 2003, María Marta ya tenía en mente que su especialización tendría como eje a la cirugía. "Siempre me gustó y estuve muy ligada desde el principio por un tío. Y cuando entré a las guardias del Hospital Italiano, me integré a todas las etapas del trasplante, ya estaba decidida a hacer trasplante cuando empecé la residencia, y en eso tuvo mucho que ver el doctor Roberto Correa", destacó la joven, que entre 2003 y 2006 hizo la residencia en el Lagomaggiore.

Una vez con el título, Moldolo hizo una pasantía en la Fundación Favaloro y se integró al equipo de trasplante del Italiano.

"Después me fui a Buenos Aires para hacer la especialización en trasplante hepático y en febrero de 2007 emigré a Barcelona, para la subespecialización en Trasplante y cirugía hepática. Duró casi tres años, me doctoré allá y estuve trabajando en eso", contó. Moldolo también resaltó el papel que tuvo en su apasionamiento por esta rama la gente del Hospital Italiano y de la Fundación Favaloro.

"Cuando terminé en diciembre de 2009, viajé a Edimburgo (Escocia) para ampliar mis conocimientos en esa especialización, y ahí estoy viviendo ahora, especializándome en la Royal Infirmary of Edinburgh'. Lo que tiene de interesante Europa es que integran todo a la cirugía", concluyó María Marta.

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