Aseguran que el intendente de la ciudad se niega a recibirlos por "falta de voluntad". Pretenden exigir el cumplimiento de la ley que destina el 5% de cargos públicos a discapacitados. No descartan judicializar el reclamo. En la actualidad fabrican cintos de cuero para subsistir.
Dalmiro Videla, titular de Ucorci, aseguró que el cupo del cinco por ciento de cargos públicos ocupados por personas discapacitadas está muy lejos de cumplirse y en general se desconoce la cantidad de discapacitados que trabaja en el ámbito público.
Afirman, además, que ya enviaron un pronto despacho que les servirá como antecedente para realizar un recurso de amparo o un futuro juicio en caso que la negativa persista.
Desde el año 2008, la Unión Cordobesa para Ciegos (Ucorci) viene reclamando una audiencia con el intendente de Córdoba, sin respuestas hasta el momento.
El pedido se fundamenta en que, tanto la Provincia de Córdoba como el municipio de la ciudad adhirieron a leyes nacionales y llevaron a cinco por ciento el cupo mínimo de los empleados con discapacidad que deben desempeñarse en sus dependencias. Sin embargo, consultas a asociaciones confirmaron que no hay cifras precisas y admitieron que se está "muy lejos" de cumplir el cupo, en parte porque las disposiciones legales cordobesas están parcialmente reglamentadas.
Por su parte, el titular de Ucorci, Dalmiro Videla, aseguró que la inserción laboral para las personas con capacidades diferentes es un eterno reclamo que comparte gran parte de sus más de 260 afiliados.
"Le reiteramos a Giacomino el pedido de años anteriores cuando solicitamos que se considere la situación de discapacitados, solicitando que se respete el cupo del cinco por ciento para discapacitados y del uno por ciento para no videntes pero nunca atendió nuestros reclamos porque no tiene voluntad", manifestó Videla.
El cupo de inclusión laboral exigido por la Ley Nacional 22.431, evidentemente se cumple en un porcentaje muy bajo ya que ni la Municipalidad ni la Provincia completaron la reglamentación legal, con lo que se restringe aún más su aplicación.
En tanto, en Ucorci abunda la desconfianza con respecto a lograr respuestas en el corto plazo. "Para nosotros, las puertas de la estabilidad laboral están cerradas. A la gente que va a buscar trabajo la mandan a hacer el trámite a la Bolsa de Empleo, le dan un cartoncito y tiene que esperar que la llamen. Hay discriminación y falta de sensibilidad", afirmó Dalmiro y agregó: "Hay una gran de-
socupación en la discapacidad. Pero el tema laboral es una deuda como política pública".

Comentá la nota