La meta de la eterna lucha de los médicos que trabajan en hospitales municipales es que sus condiciones de trabajo sean equiparables a las de los colegas que trabajan en sistemas bonaerenses. La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (Cicop) se hizo eco de ese reclamo y elaboró una carta abierta a las comunas en la que solicitaba que los intendentes se hicieran responsables de la mejora en ese sector del trabajo.
El concepto central de la nota es dejar de considerar como un “gasto” el presupuesto destinado a la atención sanitaria y entenderlo como un “derecho social que el Estado, en sus diferentes niveles, tiene la obligación de garantizar”, reza la misiva firmada por el cuerpo directivo. “No hay salud pública sin trabajo decente”, resumía la misiva.
Los reclamos puntuales son de más insumos, “diálogo permanente” con cada Ejecutivo, la aprobación de la Ley de Paritarias Municipales y la equiparación salarial con la escala bonaerense.
“Desde nuestro gremio obtuvimos un aumento para los agentes que dependen de la provincia. Las compañeras y compañeros que realizan la misma tarea pero dependen de las municipalidades, cobran entre un 30 y un 50 por ciento menos de ese sueldo. En los municipios continúa vigente un alto nivel de trabajo precario: imperan los ‘contratos basura’, el trabajo ‘a destajo’, las ‘becas’ (disfrazadas de actividades de formación), los ‘reemplazos de guardia’ o las ‘horas extras’ como modalidad para cubrir cargos durante años”, denunció la Cicop, que precisó que Lomas, Florencio Varela y Esteban Echeverría empleaban a sus médicos bajo esas características.
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