La ciclovía de Juan B. Justo debutó con más adhesiones que rechazos

La obra, que debió sortear un amparo presentado por comerciantes de esa calle, se inauguró ayer. Los ciclistas destacaron su concreción, pero algunos remarcaron que deberán circular con mucho cuidado entre el tránsito.
Después de casi 300 días de trabajo y de sortear un recurso de amparo para frenar la obra, ayer el municipio de Capital inauguró la remodelación de la calle Juan B. Justo.

La vedette de esta habilitación fue la ciclovía de 8 cuadras, blanco de las quejas de algunos comerciantes que interpusieron una acción en la Justicia para que esa parte de la obra no se llevara a cabo, lo que finalmente fue desestimado por los jueces.

La calle, que une el parque General San Martín con el centro de la ciudad, se repavimentó en su totalidad. En la calzada, que presentaba un notorio desgaste superficial, se colocaron adoquines, constituyendo una nueva capa de rodamiento. La inversión total fue de $ 5.600.000.

La ciclovía tiene 800 metros de extensión e integra un proyectado circuito completo para bicicletas de 6,5 kilómetros. El recorrido completo vincula tres universidades: UNCuyo, Mendoza y UTN.

Por esa razón, el itinerario se completará por las calles Belgrano, Mariano Moreno (lateral al zanjón Frías) y Boulogne Sur Mer. El tramo de Moreno se licitará en 3 meses. Este denominado "circuito universitario" conecta además con el Metrotranvía hasta Maipú y con la ciclovía de Godoy Cruz.

Qué dicen los ciclistas

Eduardo es operador de sistemas GPS y pedalea 10 kilómetros por día. Aseguró que la nueva ciclovía es una buena iniciativa, aunque como otros hubiera preferido su emplazamiento en Roque Sáenz Peña o Emilio Civit. En tanto, el vidriero Alberto Guerreros, que concurre a los llamados de sus clientes en bici, hizo referencia a los cruces. "Pueden ser peligrosos, habrá que poner mucha atención", advirtió.

Por su parte, el taxista Ricardo Ponte (con 30 años de oficio) dijo que la obra "está bien", pero señaló: "Es una calle para andar sin apuro y sin bocinazos".

Como en Juan B. Justo hay varios hoteles, especialmente en la cuadra cerca de Belgrano, se construyeron dársenas frente a esos establecimientos y paradas para los colectivos, aunque la duda es si alcanzarán para el descenso de los pasajeros. Lo mismo ocurrirá con la carga y descarga de mercaderías, que, por otra parte, tiene horarios específicos de cumplimiento.

La ingeniera Laura Profili, secretaria de Infraestructura de la comuna, recordó que los hoteles que no tengan una dársena para la descarga de turistas (tanto en Juan B. Justo como en toda la Capital) tienen un año para realizar la obra. Después serán emplazados.

Para el hotelero Alejandro Girolamo (46), "todo cambio es bueno, con independencia de que funcione o no. El error no es equivocarse, es no atreverse". Y proporcionó un dato: "El área acumula 1.000 plazas en materia de camas, y un crecimiento comercial pronunciado en la última década". Aunque satisfecho con la obra, el empresario solicitó mejoras en el sector norte de la primera cuadra, donde hay infraestructura ferroviaria inactiva y que afea el contorno.

Por su parte, el farmacéutico Humberto Groppa requirió control de la velocidad de los micros y que "la limpieza, que se observa ahora, se mantenga en el tiempo".

Uno de los enojados con la ciclovía es Raúl Cuello, empleado de una concesionaria de autos. "Deberían haberla hecho en Sáenz Peña o en Emilio Civit; el resto de la obra la veo bien".

Tránsito más lento

Como es una vía con mucho tránsito habitualmente, la circulación ahora en Juan B. Justo deberá ser más tranquila, para proteger a los ciclistas que marcharán por el centro de la avenida y porque cuando avance, en una y otra dirección, un transporte de pasajeros, necesariamente los vehículos deberán marchar detrás hasta que haya posibilidad de sobrepaso. Lo mismo ocurrirá, en general, con todo el tráfico, dado que el estacionamiento reduce el espacio de circulación, aunque la fluidez no debería estar comprometida.

Un detalle favorable fue que ayer circulaba agua por la acequia norte, y más de un vecino se preguntó si ese beneficio será permanente o sólo tuvo que ver con la inauguración.

Tras la inauguración oficial y la partida de los funcionarios, el primer ciclista que usó el circuito de ocho cuadras fue el empleado de comercio Daniel Giménez. "Nos beneficia, especialmente porque no tenés que esquivar autos y eliminás el peligro de tragarte una puerta cuando un conductor distraído la abre".

Con respecto al estacionamiento, descomprimió algo el enojo de algunos comerciantes saber que estará permitido, especialmente de los gastronómicos, que señalaban que si se lo quitaba su capacidad de recibir clientes, y por ende de percibir ganancias, se iba a limitar mucho.

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