La ex Ciccone incumple las cuotas de la moratoria especial de la AFIP

La ex Ciccone incumple las cuotas de la moratoria especial de la AFIP
La nueva Ciccone Calcográfica ya incumple con la moratoria excepcionalísima que le otorgó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Pagó sólo la primera cuota, en enero pasado, y desde entonces adeuda las cuotas correspondientes a febrero y marzo, confirmaron fuentes del organismo tributario a LA NACION.
El atraso en la moratoria implicó ya la acumulación de un rojo millonario a favor del organismo recaudador que lidera Ricardo Echegaray. Y de extenderse a un total de seis cuotas -sin que éstas deban ser correlativas- podrá darse por caído el plan de pagos y requerir otra vez la quiebra ante la Justicia de la imprenta gráfica de seguridad más importante del país. A raíz de la operación que implicó la resurrección de Ciccone, en 2010, la Justicia investiga al vicepresidente Amado Boudou por presunto tráfico de influencias.

El incumplimiento tributario se suma así a las deudas que la ex Ciccone, rebautizada como Compañía de Valores Sudamericana (CVS), acumula con la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Los problemas comenzaron en septiembre de 2010, cuando incumplió con el pago de los aportes previsionales de sus más de 200 empleados. Desde entonces sólo lo hizo de manera parcial en noviembre, según los registros oficiales.

En tanto, el incumplimiento de la moratoria por la nueva Ciccone, ya con la presidencia de Alejandro Vandenbroele (allegado a un socio comercial de Boudou), ocurrió a pesar de que el plan no incluyó como impone la ley los intereses acumulados por los impuestos atrasados o evadidos durante años.

Sólo 17 días después del estallido del escándalo público alrededor de Vandenbroele, a quien su mujer lo señaló como presunto "testaferro" del vicepresidente, la AFIP detectó que la moratoria no incluía esos intereses e intimó a la empresa a regularizar su situación. Su inclusión en el plan de pagos podría cerca de duplicar el monto de cada cuota.

LOS MILLONES

Según surge del expediente de la moratoria, la nueva Ciccone arrastraba deudas multimillonarias con la AFIP. Al menos $ 27,7 millones se encontraban en discusión bajo el rubro "incidentes" a mediados de 2010, en tanto que otros $ 59 millones conformaban la parte consolidada en su contra.

De esos $ 59 millones, según los escritos presentados en la quiebra, más de $ 42,8 millones eran acreencias con privilegio general para el cobro, mientras que los restantes $ 16,4 millones correspondían a deudas comunes ("quirografarias", en la jerga del Derecho Comercial). Entre ellos, los intereses acumulados y que fueron incluidos en la moratoria sólo luego de que estallara el escándalo.

En efecto, según indicaron fuentes de la AFIP a LA NACION, el organismo intimó a Ciccone el 23 de febrero. Es decir, sólo 17 días después de que Laura Muñoz señalara a su marido Vandenbroele. La solicitud para obtener esa moratoria excepcional -con quita de capital, intereses y multa, según pidió- se presentó 16 meses antes, en octubre de 2010.

"Cuando explotó todo, la AFIP «detectó» que no se habían incluido los intereses e intimó a la empresa, que presentó una nota formal pidiendo que incluyeran en la moratoria los conceptos que por «error» se habían omitido, por lo que se reformuló el plan", dijo una fuente del ente recaudador.

Varios estrechos colaboradores de Boudou participaron en el armado de esa moratoria singular junto a Vandenbroele, según dijeron cuatro fuentes de la AFIP. Entre otros, el socio comercial del entonces ministro y actual vicepresidente, José María Núñez Carmona, y su entonces jefe de Gabinete de Asesores, Guido Forcieri, actual subsecretario de Servicios Financieros.

A ellos se sumaron, también, el entonces jefe de Gabinete de Asesores de Echegaray, Rafael Resnick Brenner -que incluso firmó un dictamen a favor de aplicarle una quita-, y el subdirector general de Recaudación, Guillermo Cabezas Fernández. Este plasmó por escrito los detalles: 148 cuotas (en vez de 96 o 120) y 0,5% de interés mensual (en vez del 3% habitual). Más aún, precisó que la moratoria debía incluir los intereses hasta la fecha de su consolidación en el concurso judicial.

Sin nuevos contratos, ni ingresos estables desde que imprimió las boletas electorales del Frente para la Victoria (FPV) en agosto de 2010, sin embargo, y con un rojo que aumentaba cada mes con la AFIP, la Anses e incluso con los trabajadores, la pregunta de los investigadores judiciales es quién actuó de financista durante los últimos meses de la nueva Ciccone, donde la familia sólo retuvo el 30% de las acciones.

El yerno de uno de los Ciccone, Guillermo Reinwick, afirmó mediante una solicitada que él y Vandenbroele requirieron la ayuda financiera de varios amigos y allegados. Así, mientras algunos señalan a Jorge Brito, dueño del Banco Macro, otros potenciales aportantes desmintieron todo rol ante LA NACION. Entre ellos, Claudio Belocopitt, de Swiss Medical.

La situación de la firma London Supply es más singular. Se presentó en la quiebra de la ex Ciccone el 10 de septiembre de 2010 con una transferencia de $ 1,8 millón a "cuenta y orden" de Vandenbroele -no de Reinwick-, pero la empresa aclaró ante el fiscal federal que investiga la operatoria, Carlos Rívolo, que recuperó esos fondos por fuera del expediente comercial apenas seis días después.

Uno de los accionistas de London Supply, Miguel Castellano, es íntimo amigo de Juan Bautista Boudou desde su infancia en Mar del Plata. La relación pronto se extendió al hermano de mayor exposición pública. Al punto que la noche de la victoria electoral de octubre pasado, su empresa aportó el avión para que otro amigo, el intendente del Partido de la Costa, Juan de Jesús, pudiera sumarse a los festejos en Buenos Aires.

Sin embargo, tras la decisión adoptada este jueves por el Banco Central, la nueva Ciccone podría revertir el rojo que comenzó a acumular durante los últimos meses. Con la orden de imprimir 400 millones de billetes de $ 100, la imprenta que preside Vandenbroele reportaría ingresos por algo más de $ 204 millones.

AYUDA EXTRAORDINARIA

86,7

Millones de pesos

JULIO DE 2010

La deuda con la AFIP

Ciccone Calcográfica adeudaba esa cifra al ente recaudador cuando la Justicia la declaró en quiebra. Casi 60 millones de pesos conformaban la deuda consolidada; el resto estaba en discusión (bajo el rubro "incidentes").

0,5%

Interés mensual

NOVIEMBRE DE 2010

El apoyo de Echegaray

Cuando surge el nuevo fondo de inversión que compra Ciccone y pide el levantamiento de la quiebra, el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, da su consentimiento para que el juez permita el resurgimiento de la imprenta.

DICIEMBRE DE 2010

Moratoria especial

Los nuevos dueños de la empresa piden a la AFIP una moratoria especial, que incluye un plan de pago a más de 12 años y con una tasa de interés bajísima, con la cual pagarían la multimillonaria deuda impositiva.

DICIEMBRE DE 2010

El papel de Boudou

Antes de aprobar ese beneficio especial, Echegaray pidió la opinión del Ministerio de Economía, entonces en manos de Amado Boudou. El ministro responde favorablemente con el argumento de que se deben proteger las fuentes de trabajo.

FEBRERO DE 2012

El incumplimiento

La nueva Ciccone, presidida por Alejandro Vandenbroele, empezó a pagar la moratoria en enero pasado. Pero en febrero, cuando estalló el escándalo de presunto tráfico de influencias y lavado de dinero, dejó de pagar. Debe dos cuotas..

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