El secretario de Gobierno sostuvo que primero hay que fijar el valor de las tarjetas por aproximación y poner en marcha este sistema, que tendría que haber comenzado a funcionar ayer.
"Primero tenemos que definir la puesta en práctica de las nuevas tarjetas que servirán para reemplazar a las magnéticas, permitir que los usuarios que acostumbren al cambio y el sistema se asiente. Recién después podríamos sentarnos a conversar sobre las monederas", aseguró, subrayando que el Ejecutivo acepta "como se lo ha hecho desde la campaña" la posibilidad de que en algún momento coexistan dos formas de pago del boleto de colectivos.
Ciano hizo estas declaraciones ayer luego de tomar conocimiento de que el viernes por la tarde las empresas nucleadas en la Asociación Marplatense de Empresas de Transporte de Pasajeros (Ametap) habían ingresado una nota ante el Concejo Deliberante mediante la cual, solicitaron permiso para utilizar monederas.
En esa misma presentación, la cámara empresarial también había sugerido establecer un boleto diferencial, 20 centavos más caro para quienes abonaran en efectivo. Lo cierto es que ayer lo que debería haber sucedido era muy diferente a lo que finalmente ocurrió. De acuerdo a un convenio que habían firmado meses atrás el intendente Gustavo Pulti con los transportistas, este martes era el día en el cual debería haber comenzado a funcionar el nuevo sistema de tarjetas, cosa que finalmente no sucedió debido a que no pudo ser resuelto el valor de venta de las nuevos plásticos.
Frente a este hecho Ciano le explicó a LA CAPITAL que el Ejecutivo aceptó que sea postergado el plazo, a la espera de que la discusión que se desarrolla en el Concejo sobre qué precio deben tener las tarjetas sea resuelta. "Como ya lo dijo el intendente, lo importante es que haya un precio razonable para los usuarios y hasta que eso no esté definido vamos a esperar", precisó el funcionario.
Pidió "tolerancia"
Además destacó que pese a que no se haya cumplido con el compromiso de que el nuevo sistema funcionara desde ayer, el Ejecutivo interpreta que se trata de una cuestión frente a la cual se puede tener cierta tolerancia. "Hay que reconocer que los empresarios cumplieron al instalar las nuevas máquinas en todas las unidades y el único tema que resta resolver es el del precio de las tarjetas", indicó al respecto. En relación a este tema, el secretario destacó que siguen siendo evaluadas varias alternativas, como la propuesta del concejal radical Fernando Rizzi de admitir la explotación publicitaria de las tarjetas para reducir su costo y evitar que -tal como plantean los empresarios- sean comercializadas a $6,30 cada una. "Para nosotros el precio propuesto por los transportistas no es razonable y por eso se seguirá trabajando para reducirlo", aseguró. Incluso se refirió a una de las propuestas acercadas por la misma Ametap, que sugirió vender las tarjetas a $6,30 incluyendo un viaje gratuito. "La idea no es mala, pero sería aceptable si bonificaran más de un viaje o si con estas mismas condiciones la tarjeta valiera 4 ó 5 pesos", explicó.



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