Varios sondeos auguran su victoria; su secreto: emocionalidad, propaganda y gasto social
Por Daniel Lozano |
CARACAS.- Si el candidato del oficialismo se llamara de otra manera, no tendría ninguna posibilidad de ganar las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre en Venezuela.
Las deudas políticas y sociales acumuladas durante 13 años y medio de chavismo resultarían demasiado pesadas. Empezando con la violencia salvaje que aterroriza al país -más de 19.000 homicidios el año pasado- y siguiendo con la reconocida ineficacia de alcaldes, gobernadores y del propio gobierno nacional.
Pero el candidato se llama Hugo Chávez. Su currículum lo convierte en campeón electoral de América latina, el único líder capaz de hacer olvidar tantos errores. Desde 1998, el ex comandante golpista arrasó en tres comicios presidenciales y en casi todos los referendos y las elecciones legislativas y regionales.
Ahora se enfrenta a los comicios más difíciles y disputados de su carrera política. Casi todas las encuestas lo dan como ganador. En los círculos diplomáticos nadie se atrevería a apostar en su contra. Pero al sumar los errores y abusos de su gestión, unos y otros se preguntan: ¿cómo es posible que Chávez vuelva a ganar?
El primer factor se eleva por encima de la política, es casi místico. Para explicarlo, hay que eludir a sesudos politólogos o doctores universitarios. Nadie mejor que el escritor Leopoldo Tablante, uno de los nuevos talentos de las letras venezolanas, para analizar lo que va más allá de números y razones. "Desde el golpe de 1992, Chávez tiene el aura de una especie de líder espiritual consagrado a la causa de los pobres. Figura como el espíritu de una bondad y una justicia inagotables e inaccesibles. Es el más inteligente y fuerte de su pueblo. Es el más elevado."
Nicmer Evans, politólogo cercano al palacio presidencial de Miraflores pero uno de los pocos que se atreve a criticar los errores oficialistas, lo define a su manera: "Chávez representa la venezolanidad en su máxima expresión".
El cáncer diagnosticado en junio del año pasado, del que ya ha sido operado en tres ocasiones y por el que algunos vaticinaron que le impediría llegar al día de las elecciones, se ha convertido al final en una ventaja, según Tablante: "Despertó las emociones de un pueblo que el mismo Chávez siempre ha naturalizado como sentimental y melodramático, que lo puede reelegir ya no por amor, sino por piedad; que lo puede entronizar como a una imagen de culto, y que, en el peor de los casos, lo puede despedir de la vida terrenal convirtiéndolo primero en mártir y luego en devoto".
Hasta aquí la mística. Lo que viene después son los poderes terrenales del comandante golpista, poco vistos antes en América latina. Poderes emanados del petróleo y utilizados sin pudor con un objetivo: traspasar la barrera de la irreversibilidad para que la revolución socialista no tenga vuelta atrás.
En trece años, el gobierno de Chávez invirtió, según sus propios cálculos, 500.000 millones de dólares en acciones sociales, que beneficiaron a 20 millones de venezolanos. Entre ellos, a Ginays Ruiz, empleada administrativa de 27 años que perdió a su marido policía en un accidente. "¿Cómo voy a dejar de votar por Chávez si yo fui pensionada y mis dos tíos recibieron casa en La Guaira y Fuerte Tiuna?", se pregunta la joven. "Sólo dejaría de votarlo si la inseguridad sigue creciendo", matiza después.
Chávez se reservó fondos multimillonarios para este año electoral, imposible saber su cuantía. Gracias a una reforma impuesta por la llamada ley habilitante, que le hizo saltearse el Congreso, el gobierno se facultó para endeudarse y gastar sin límites. Y así lo viene haciendo. Sin ir más lejos, anteayer lanzó un plan de viviendas para la clase media, en un nuevo intento para atraer sus votos.
La metáfora de David y Goliat para representar las campañas de Capriles y Chávez ha quedado absolutamente desfasada. Este Goliat cuenta con las mejores armas, incluso con exitosos asesores brasileños, frente al líder opositor. La propaganda gubernamental inunda todo el país y los canales de televisión del imperio mediático chavista la repiten hasta la saciedad.
El "desbordante acompañamiento mediático", como lo define Luis Vicente León, presidente de la encuestadora Datanálisis, no es suficiente para el líder revolucionario. Sólo en julio, Chávez realizó 12 cadenas nacionales obligatorias (más de hora y media cada una) para radio y televisión. De ellas, ocho fueron utilizadas para el proselitismo político de forma descarada.
Según los cálculos de Espacio Público, una ONG dedicada a la defensa de las libertades civiles, Chávez hizo 2334 alocuciones (97.561 minutos) desde que llegó al poder en 1999 hasta el comienzo de la campaña.
Verborragia y corrupción
Toda esa maquinaria verborrágica y publicitaria contribuye a maquillar serios problemas como la corrupción galopante, puentes que se caen, fallos constantes en el sistema eléctrico, abusos contra opositores y la prensa independiente, descomposición del Poder Judicial, impunidad de asesinos y corruptos, alianzas descabelladas con dictadores y maniobras en la oscuridad de "narcogenerales", altos mandos militares acusados de narcotráfico.
Sin olvidar la agonía de la industria local, con la ciudad de Caracas más fea y sucia que nunca y con desabastecimientos continuos en supermercados, ni las expropiaciones por motivos políticos y los privilegios sin límite para los militantes del Partido Socialista Unico de Venezuela (PSUV) y la "boliburguesía", la clase social nacida y engordada a la sombra del poder bolivariano.
"El modelo político y social de Chávez es su punto fuerte. Pero el techo electoral y la fatiga de 13 años son su talón de Aquiles", señala el politólogo Leopoldo Puchi, ex secretario general del partido Movimiento al Socialismo. "Quizá Chávez gane. Pero muchos votarán con un sabor amargo, el que produce el bocado de la continuidad sin cambios", añade.
Una situación que unida a la edad -58 años, que parecen más por culpa de la enfermedad, frente a la juventud y vigor de Capriles- disparó las comparaciones entre lo nuevo y lo viejo, aguzando, una vez más, el ingenio de Chávez, que tiene respuesta para todo: "Este viejito te va a dar nocaut fulminante. Viejo es el viento y todavía sopla".
La guerra de las encuestas
Los números de Hugo Chávez
56%
GIS XXI
Es la encuestadora que le da mayor ventaja a Chávez para las elecciones del 7 de octubre, con 26 puntos por encima de Capriles.
47%
Hinterlaces
Según su último sondeo, en julio, el mandatario cayó cinco puntos en su intención de voto respecto del mes anterior.
46,1%
Datanálisis
En la muestra de junio la candidatura de Chávez mostró un crecimiento de 2,5% respecto de la de mayo.
43,3%
Predicmática
Es una de las dos encuestadoras que le dan al presidente una menor intención de voto que Capriles, que lo supera por un 4,4%.
30%
GIS XXI
Pese a que ubica a Capriles muy por debajo de Chávez, sus sondeos revelan que la figura del opositor creció casi 8% en cuatro meses.
30%
Hinterlaces
A diferencia de GIS XXI, sus encuestas reflejan una fuerte caída en la intención de voto de Capriles desde febrero, cuando tenía 37%.
30,8%
Datanálisis
Según su último relevamiento, se achicó la cantidad de indecisos, que ahora se inclinan más por el candidato opositor.
48,3%
Predicmática
Es, junto con Hernández Hercon, una de las dos firmas que le dan una sorprendente ventaja a Capriles de más de 4%.
CLAVES
Vigencia Chávez ganó sus primeras elecciones en 1998. Desde entonces triunfó en la mayoría de los comicios.
Gestión Su gobierno tiene un balance negativo por el crecimiento de la violencia, la ineficacia, la corrupción y los abusos y las arbitrariedades.
Imagen Sabe conectarse desde lo emotivo con sus electores, hizo fuertes gastos sociales y dispone de vastos fondos de propaganda.
CAPRILES: "EL 7 DE OCTUBRE, VENEZUELA VA A BAILAR"
CARACAS (EFE).- El candidato de la oposición venezolana, Henrique Capriles, afirmó ayer que el 7 de octubre, día de las elecciones presidenciales en Venezuela, la gente saldrá a bailar porque "el bien derrotó al mal", en referencia a su contrincante, el presidente Hugo Chávez. "El 7 de octubre estaremos bailando y recorriendo las calles de Venezuela porque el bien derrotó al mal", indicó Capriles en Yare, al sur de Caracas, un municipio famoso por la celebración de los Diablos Danzantes, fiesta que se simboliza la lucha del bien contra el mal. Cuando falta un mes y medio para las elecciones, gran parte de las encuestas dan como ganador a Chávez por más de 15 puntos, aunque algunos sondeos dan un empate técnico entre ambos candidatos..

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