Pese a su deteriorado aspecto físico, amplió su exposición pública para acallar los rumores
CARACAS.- Bajó 15 kilos en apenas tres meses, sumó a su cuerpo una cicatriz con casi 40 puntos de sutura y perdió todo su pelo. Pero a pesar de su deteriorado -y por cierto muy visible- estado físico, un cada vez más hinchado y pálido Hugo Chávez asegura que está mejor y que está venciendo la batalla contra el cáncer.
"No estoy en mi mejor forma, porque yo boxeaba y movía mis piernas como Cassius Clay. [...] Pero ando ansioso, las piernas me piden una carrerita, un trote", dijo.
Hasta que sus médicos no lo autoricen a realizar más ejercicio, la única "carrerita" de la que participa el mandatario es de una verdadera maratón de apariciones públicas para acallar los constantes rumores sobre la supuesta gravedad de su enfermedad.
A través de participaciones en radios, canales de televisión, actos proselitistas y hasta conferencias de prensa, Chávez hizo lo imposible en la última semana por mostrarse fuerte, sano, vital.
"Mi respuesta está aquí, éste soy yo y el nuevo Chávez que viene será mi respuesta", dijo días atrás, cuando se vio forzado a reaparecer en público para desmentir una versión del diario El Nuevo Herald, de Miami, que indicaba que había sido internado de urgencia y sometido a un tratamiento de diálisis como consecuencia de una recaída, luego de las cuatro sesiones de quimioterapia a las que se sometió.
"No estoy grave, para nada", insistió en señalar. Pero a pesar de mostrarse jovial, con ropa deportiva e incluso guante de béisbol en mano, su aspecto parece revelar lo contrario. Desde que el presidente admitió su enfermedad, el 30 de junio pasado, pocas certezas se tienen acerca de la gravedad del misterioso cáncer que padece. El propio Chávez se limita a dar vagos indicios: "Tengo una herida aquí [mientras se señala el abdomen] de casi 40 puntos, que nunca me dolió"; "Me sacaron una pelota que tenía, un tumor"; "El tumor estaba encapsulado y no se extendió "; "Estoy para regalar glóbulos blancos"...
La oposición venezolana, en cambio, se hace eco de todo rumor que indica que el presidente estaría mucho más grave de lo que dice.
Según uno de los tantos informes médicos que circulan en el país, Chávez tendría un agresivo sarcoma de psoas, es decir, un tumor maligno en el músculo de la zona pélvica.
Para el mandatario, sin embargo, los rumores sólo buscan generar incertidumbre en el escenario político venezolano, para agitar las aguas de cara a las elecciones presidenciales que se avecinan en 2012.
Pero Chávez afirma que su salud no le impedirá competir por la reelección a un tercer mandato consecutivo de seis años en las presidenciales pautadas para octubre de 2012. Y por eso hace lo indecible por mostrarse fuerte, saludable, tanto ante los medios de comunicación como en las encuestas, que le otorgan una popularidad cercana al 50%.
El líder bolivariano hace alarde de esos números y de la ventaja que tiene sobre los potenciales candidatos de la oposición. "Lo menos que dicen [las encuestas] es que estamos empatados. No estamos en ningún [caso] empatados. [?] Estoy encerrado, saliendo de un cáncer y con todo esto les llevo el doble por delante", dijo el sábado, durante la transmisión en vivo de una reunión del Consejo de Ministros.
Sin embargo, en las encuestas más recientes también comienzan a aparecer los nombres de otros dirigentes que el chavismo identifica como posibles candidatos en caso de que el presidente-comandante no pueda competir. Entre ellos figuran el actual vicepresidente ejecutivo Elías Jaua; el hermano del presidente, Adán Chávez, y el canciller Nicolás Maduro.


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