El presidente aclaró que no se retirará del poder, pero que estará unos días ausente. El regresó a Cuba para la segunda fase de curación. Las encuestas en Venezuela.
Chávez, mediante un contacto con el canal estatal, dijo que envió la carta al presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Soto, para solicitar la autorización, de acuerdo con el artículo 235 de la Constitución de Venezuela, que contempla la ausencia temporal del jefe de Estado.
“Estoy preparándome para entrar a mi segunda fase de quimioterapia. Eso no me llevará a retirarme, me llevará a bajar el perfil público”, manifestó el mandatario, al tiempo que agregó que es posible que permanezca cinco días fuera de su país.
La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad la autorización para que Chávez continúe con su tratamiento médico en Cuba. Soto destacó que, “por razones de legalidad y humanidad”, los legisladores aprobaban el viaje del renovado líder bolivariano, que exhibe un perfil más moderado.
Desde que regresó a Caracas tras sus dos operaciones en La Habana, Chávez anunció un cambio de vida y de rutina. “Con disciplina militar”, se abrazó a los consejos médicos, a ejercicios físicos y una rigurosa dieta.
Y además apeló a la religión para superar la enfermedad que lo acorraló y preocupó a todo Venezuela. Al aterrizar en suelo bolivariano, alzó con la mano izquierda un pequeño Cristo de madera, tal como lo hizo tras el golpe de Estado de abril de 2002. “Me entregué a Dios y a la ciencia y a este gran amor que gracias a ustedes llevo en mi corazón. Este Cristo lo tenía el 14 de abril en aquel retorno y lo levanto de nuevo. Cristo con nosotros, ¿quién contra nosotros?”, declaró en ese entonces.
Fue monaguillo cuando era un niño. Y, al recordar esos años, Chávez destaca su devoción al cristianismo y argumenta sus acciones señalando que Cristo era un revolucionario, como él. Esa visión mesiánica lo llevó a aseverar que Jesús tenía una misión revolucionaria y que él, en tanto discípulo cristiano, continúa con ese plan.
“La religión debe ser liberadora, he allí la teología cristiana de la liberación. Cristo vino a despertar a los pobres para que luchen por la dignidad, por la justicia social. Esa es la verdad”, afirmó hace un año durante su programa Aló presidente. Sin embargo, Chávez se enfrentó en varias ocasiones con la cúpula de la Iglesia católica venezolana, a la que acusó de estar en contra de la revolución bolivariana. “Yo fui monaguillo y amo a Cristo. Nosotros somos todos la Iglesia, no son ustedes dos o tres”, afirmó hace tres años, atacando al arzobispo de Caracas, el cardenal Ignacio Velasco, que había criticado a sacerdotes que manifestaron su apoyo a las políticas sociales del primer mandatario.
Sin embargo, en la batalla contra el cáncer no todo es espiritualidad para Chávez. El jefe de Estado confía en la ciencia de José Luis García Sabrido, un médico español de 66 años que ostenta en su currículum haber salvado la vida de Fidel Castro en 2006, cuando estuvo al borde de la muerte por una enfermedad intestinal. Por esa intervención, en Cuba lo conocen como “el doctor de los milagros”.
Como si se tratara de un funcionario de la más alta jerarquía, el doctor García Sabrido cuenta con un avión en el aeropuerto de Barajas, dispuesto por La Habana, para trasladarlo al otro lado del Atlántico si una emergencia médica lo requiere. Y, aunque es el médico más amado por la izquierda latinoamericana, cultiva un bajo perfil y le escapa a las luces de la fama, aquellas que conquistó luego de operar a Fidel.
El “doctor de los milagros” no sólo atendió al líder cubano, sino que además tuvo como pacientes a Raúl Castro, a la esposa del jefe de Estado caribeño Vilma Espín, que falleció en 2007 a causa de un cáncer linfático, al líder del Partido Popular Mariano Rajoy y al bailarín Antonio Gades, que fue quien lo acercó a los círculos de poder del castrismo. Ahora se ocupa de Chávez, que alterna entre Dios y las sesiones de quimioterapia.
El chavismo sigue bien arriba
Un 45% de los venezolanos considera que el chavismo derrotará a la oposición en las elecciones presidenciales de 2012 en Venezuela aunque Hugo Chávez renuncie a su candidatura, según una encuesta difundida esta semana. El estudio de la firma privada Hinterlaces destaca que el 42 % de los consultados opinó que un candidato opositor tendría “mayores probabilidades” de imponerse en los comicios del año próximo.
El presidente de Hinterlaces, Oscar Schemel, explicó que, al preguntar sobre un posible candidato del oficialismo, el 15% opinó señaló al vicepresidente Elías Jaua. A él le siguen, entre otros, el canciller Nicolás Maduro (8%) y el diputado Diosdado Cabello (4%). El sondeo fue realizado entre el 7 y el 13 de julio, aplicó 1.303 entrevistas en todo el país, tiene un error muestral de más o menos el 2,8% y un nivel de confianza del 95%.
Schemel comentó, por otro lado, que tras el anuncio del cáncer del presidente, el llamado “chavismo radical” creció. “El chavismo no crece como segmento social y político. Lo que se registra es un desplazamiento del chavismo moderado al radical”, detalló el analista. Aclaró que con ese término no se alude e “grupos armados”, sino a un grupo “más identificado con el presidente”.







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