En Chubut exigirán un formulario oficial para comprar psicofármacos

En Chubut exigirán un formulario oficial para comprar psicofármacos
La Secretaría de Salud está trabajando en un proyecto para que las recetas de psicotrópicos sólo puedan ser extendidas a través de un formulario oficial de uso exclusivo y obligatorio para los médicos psiquiatras. En la actualidad esos medicamentos se prescriben a través de una receta de archivo, con el consecuente riesgo de que se falsifiquen recetas y sellos para la automedicación u otro uso indebido.

Después de un informe que advirtió sobre personas que a partir de la presentación de recetas adulteradas o con sellos robados, adquirirían psicofármacos para mezclarlos con alcohol, la Dirección Provincial de Fiscalización de la Secretaría de Salud del Chubut aclaró que los medicamentos clasificados como de lista IV tienen una forma de dispensa en la farmacia a través de una receta médica de archivo. El farmacéutico está obligado a llevar un registro de esa medicación, así como de los psicofármacos de las demás listas.

De todos modos, se reconoció que la Secretaría de Salud está trabajando en un proyecto para establecer un formulario oficial para las recetas de los psicofármacos de lista IV que en la actualidad se dispensan a través de la mencionada receta de archivo. Por esa razón, la idea es que los psiquiatras dispongan de un formulario de uso oficial para evitar recetas apócrifas.

CASOS

A partir de la denuncia de algunos casos que llegaron a la guardia del Hospital de Puerto Madryn, se volvió la mirada sobre el tema y la Dirección de Fiscalización emitió un comunicado señalando: “la llegada de estos medicamentos a las manos de jóvenes, chicos o adultos, puede darse a través del acceso dentro de la casa porque muchas veces se da que alguien en la casa toma un psicotrópico y ese medicamento es comprado de manera legal, pero utilizado por otra persona para otra cuestión. La casa es la primera vía de acceso a estos medicamentos por parte de los más chicos”, advirtió.

También se indicó que en la Dirección de Fiscalización se reciben las denuncias de los robos de sellos, para generar el comunicado de advertencia a las farmacias de la provincia para que estén alerta ante la aparición de una receta apócrifa.

El tema ha encendido una luz de alarma sobre el modo que tienen los adolescentes, los jóvenes y también algunos adultos para conseguir medicamentos que se venden con recetas especiales.

A tal fin se han sugerido una serie de pautas a cumplir por farmacéuticos, familias y médicos, como por ejemplo que la receta no debe tener más de 30 días desde su fecha de extensión, contar con firma y sello legible.

Incluso hay casos donde la persona se presenta a comprar con recetas de otras provincias, pero en Chubut no se aceptan recetas que no sean expedidas por los médicos psiquiatras con matrícula provincial. Sobre cómo será el recetario oficial, se supo que los distribuirá Salud Pública a los médicos habilitados y eso daría la seguridad de que el facultativo se haría responsable.

Asimismo, el destino final de sobrantes de este tipo de fármacos es un tema de análisis, la idea es que esos medicamentos vuelvan a las farmacias porque estas tienen contratado un sistema de eliminación de este tipo de residuos seguro, para que no se arrojen como un residuo común.

Gustavo Escobar: “antes la gente le tenía respeto a esos medicamentos”

El médico psiquiatra Gustavo Escobar explicó que la automedicación es algo que conoce de cerca porque incluso los pacientes se lo comentan y específicamente en lo relacionado con el uso de psicofármacos, expresó que se registra un cambio en las tendencias.

“Hace 20 años si en algún botiquín había algún Lexotanil o Benzodiacepinas, se le tenía respeto, desde los 90 para acá, cambió la tendencia. Hoy un chico de 15 años quizás no tiene miedo de tomar esa medicación, porque un amigo la toma y si se toma con alcohol pega, dicen los adolescentes y esto agrava la situación. Específicamente con estas sustancias pueden generarse problemas, con los tranquilizantes el problema es que puede generar adicción”, advirtió.

En el programa “Dicho y Hecho” que se emite por FM Aire Patagónico, el médico contó: “todos recetamos este tipo de medicación para bajar síntomas cortos y no preguntamos después qué pasó con esa cajita y con lo que sobró del medicamento. Uno lo libra a la responsabilidad del paciente que él cuide que no quede al alcance de los chicos, pero yo les digo lo que sobra tiene que ir al inodoro y no al tacho de basura, porque hay que evitar que quede medicación remanente en la casa y sobre todo psicofármacos”, indicó.

No obstante brindó confianza al decir: “en Comodoro Rivadavia hay un control bastante bueno de lo que es el área de Habilitaciones y Fiscalización de Salud Pública. La prueba está en que cuando un paciente se presenta a comprar y perdió o se olvidó el duplicado, inmediatamente tenés al de la farmacia llamándote para corroborar y que le hagas el duplicado que perdió el paciente, por eso digo que hay bastante control”, aclaró.

También evaluó que hay una barrera económica a la hora de comprar psicofármacos. “Necesitamos dinero para comprar el fármaco y pagar la consulta, por ese lado podemos decir que no cualquiera puede consumir. Pero también es cierto y esto lo viví yo cuando trabajé en el Hospital Regional hasta hace ocho años. La cantidad de pacientes para la cantidad de profesionales era tan grande y en un momento sólo podías recetar un tranquilizante porque la farmacia lo tenía y faltaban otros fármacos”, dimensionó.

En términos médicos advirtió del riesgo, “por ejemplo si uno tiene un cuadro de depresión o ansiedad, como un trastorno por pánico o una fobia, yo puedo dar tranquilizantes al principio, porque me van a bajar la ansiedad, van a cortar el pánico, pero a largo plazo no tienen un efecto clínico bueno, por el contrario no tapan nada y generan otro problema que es la adicción. Por el contrario, ahí lo que hay que usar son antidepresivos, pero son caros, no son adictivos, no generan adicción y son eficaces”, subrayó.

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