Durante el mediodía del último viernes del año, un grupo de comerciantes de la calle La Rioja casi San Martín, en pleno centro de Mar del Plata, hicieron un fondo común y almorzaron juntos chorizos y salchichas parrilleras que asaron en una parrilla improvisada en el cordón de la vereda.
A esa hora, el movimiento en el sector era importante y tanto los automovilistas como los transeúntes y algunos trabajadores municipales que se retiraban por la puerta trasera del Palacio comunal, observaban la escena sin salir de su asombro.
-¿Están protestando por algo o es para vender?, preguntó 0223 y la respuesta fue contundente: "No, nos hicimos unos choricitos para despedir el año. Igual, ¡le dedicamos la choriceada a Pulti!"

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