Los choferes de colectivos de la línea 60 se declararon hoy en estado de "asamblea permanente" ante la decisión de la empresa de transporte MONSA de mantener los despidos de cuatro trabajadores, entre otras medidas cuestionadas.
"La patronal de MONSA se niega a reincorporar a los cuatro despedidos e incumple con el servicio estipulado por la Comisión Nacional Reguladora de Transporte (CNRT)", dijeron los trabajadores en referencia a la "eliminación arbitraria" de tres ramales.
Además, resaltaron que MONSA recibe en concepto de subsidios del Estado 20 millones de pesos por mes.
En abril pasado, los choferes paralizaron durante seis días el servicio de colectivos.
La línea 60 une el barrio porteño de Constitución con los partidos bonaerenses de Escobar y Tigre, y traslada con 19 ramales a unos 250 mil pasajeros por día. El paro fue reforzado con bloqueos de tránsito en la calle colectora de la avenida Panamericana, a la altura de Ingeniero Maschwitz, y criticado por la presidenta Cristina Fernández.

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