Sería el viernes y el sábado si no llegan a un acuerdo mañana en el Ministerio de Trabajo. Aoita reclama un aumento del 30 por ciento y los empresarios preparan una oferta que trasladarían a las tarifas.
De no conseguir una respuesta que les sea favorable, anunciaron que lanzarán un paro por 48 horas. Antes, choferes y empresarios se verán las caras en el Ministerio de Trabajo a los fines de destrabar el conflicto.
La reunión tendrá lugar mañana a partir de las 15 horas y será decisiva, ya que sólo hay posibilidad de extender la conciliación si hay un acercamiento. En caso contrario, esta instancia queda agotada.
“De no haber una respuesta satisfactoria a nuestro reclamo en el primer minuto del día viernes iniciaríamos un paro por 48 horas”, confirmó a PUNTAL el secretario adjunto de Aoita Miguel Herrera.
En tanto, hoy se reunirán los empresarios en la sede de Fetap a los fines de definir una propuesta para llevar a la mesa de negociación, aunque todavía no adelantan de qué se trata.
Lo confirmó a PUNTAL el empresario y secretario de Fetap, Omar Carbonari, quien además manifestó que “no se puede seguir otorgando incrementos y castigando a la gente con aumentos de tarifas”.
“Como no se ha avanzado en las negociaciones, el gremio opta por una amenaza de medida de fuerza”, dijo.
Hay que aclarar que este conflicto es diferente del que mantiene un grupo de empresas que cubren los recorridos de más de 60 kilómetros.
En ese caso, reclaman dinero de la Nación para afrontar un aumento salarial que ya fue otorgado y rige desde el primero de enero de este año.
El pedido central del gremio es un aumento del 30 por ciento al básico para el año en curso y además reclaman un incremento de similar porcentaje en materia de viáticos. Los choferes también traen un viejo reclamo de paritarias anteriores, que es un 1 por ciento en concepto de antigüedad.
Además reclaman viáticos y mejoras en cuanto a indumentaria para la gente que trabaja en los talleres.
La postura de las empresas
Por su parte, los empresarios aseguran que no tienen cómo afrontar el pedido de los trabajadores. Para Omar Carbonari, la clave está en la desigualdad del sistema. “Hay un grupo importante de empresas que no percibe absolutamente ningún tipo de beneficio del Estado nacional y son las que obviamente han venido reclamado para poder otorgar el aumento que se comprometieron a dar a partir del primero de enero. Mal podrían estas mismas empresas estar en condiciones de otorgar un nuevo aumento cuando mensualmente tienen que recurrir a las autoridades para obtener los fondos y hacer frente a esos incrementos”, explicó.
Para las otras empresas, es decir, aquellas que sí perciben el subsidio de la Nación, el 30% también es un porcentaje alto
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