Chivo asado para festejar la llegada del agua y la luz

Chivo asado para festejar la llegada del agua y la luz
Autoridades del Gobierno viajaron a inaugurar los servicios y compartieron el almuerzo con la gente.
El aplauso que sonó cuando el chivo de la zona recién asado estaba servido sobre las mesas, fue el broche de oro. Así, el pueblo de Las Chacras, en Caucete, y las autoridades del Gobierno festejaron la inauguración de las redes de electricidad y agua potable, ayer. Servicios que se pueden disfrutar por primera en ese pueblo cuya economía se desarrolla en torno a la producción agrícola, ganadera y artesanal.

El almuerzo que compartieron los 80 habitantes que viven en las 17 casas de la localidad, con el gobernador Gioja y las autoridades de OSSE, de la Dirección de Recursos Energéticos y de la Municipalidad fue el fin de las actividades que se desarrollaron a lo largo de la mañana.

Todo comenzó alrededor de las 11, cuando las autoridades llegaron a la localidad enclavada entre la sierra de La Huerta y subieron parte de ella hasta llegar a la escuela Rómulo Guiffra, la única de la zona. Allí los esperaban los alumnos y docentes para darles la bienvenida.

Después, el grupo conoció la flamante planta potabilizadora, que toma el agua de una vertiente natural y la purifica. Eso, antes de que recorra los 2.153 metros de cañería que la distribuyen en cada una de las viviendas, la fábrica de conservas, las dos capillas y los otros edificios que hay en la zona.

También observaron parte de los 127.000 metros de cable que fueron instalados desde Marayes hasta esa localidad, a lo largo de 42 km, y que permiten trasladar los 13.200 Volts de electricidad. Obra que demandó una inversión de 3.997.000 pesos.

El acto oficial se realizó después, al pie de la sierra, casi en la entrada de la localidad. Comenzó con el discurso de las autoridades y el agradecimiento de uno de los vecinos. Luego, la apertura de un surtidor y el encendido de una luz fueron los símbolos a través de los cuales quedaron definitivamente inauguradas las obras.

Tras el almuerzo, las autoridades iniciaron el recorrido por los 180 km que los separaban de la Capital. Y los vecinos se quedaron a disfrutar los servicios. En algunas casas de caña se pudo ver la convivencia de lo que, para los habitantes de la zona ahora es el pasado con el flamante presente. Como la tradicional fiambrera de madera y tejido de alambre colocado al lado del frezzer y bajo el foco de bajo consumo encendido. Sumado a eso, los integrantes de algunas de las casas se quedaron disfrutando la posibilidad de ver televisión satelital.

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