“Chispita”: “El tributo más progresivo que tenemos hoy atenta contra el salario del trabajador”

La diputada Liliana “Chispita” Fadul cuestionó el tributo mínimo no imponible al impuesto a las ganancias. Consideró que la solución definitiva al proceso inflacionario “debe atender al principio de capacidad contributiva, a los costos de vida explícitos e implícitos de los trabajadores y sus familias”.

Durante el debate dado en el seno de la Cámara Baja, en torno al Presupuesto 2012 y a una serie de leyes que forman parte del paquete económico de normas, la diputada Liliana “Chispita” Fadul se refirió entre otras cosas a la actualización del mínimo no imponible de la ley de impuesto a las ganancias. “El artículo 75 inciso 2 de nuestra Constitución establece como facultad de este Congreso fijar las contribuciones directas e indirectas en todo el territorio de la Nación. Hoy la realidad nos muestra un panorama diferente. El impuesto a las ganancias es legislado fácticamente por el proceso inflacionario en que vivimos día a día los argentinos escenario por cierto muy disímil admitido oficialmente por el INDEC. Asistimos a un panorama en el que el poder adquisitivo de los trabajadores y por lo tanto el de las familias se ve mermado significativamente cuando cae en las categorías más bajas de dicho tributo. Pareciera que los salarios van por la escalera, los precios por el ascensor y el mínimo no imponible ni siquiera hubiera aprendido a subir adecuadamente hasta hoy”, expresó la parlamentaria del PFF.

Fadul consideró que el dictamen de mayoría que acompañó la moción oficialista “plantea una solución transitoria” a la cuestión inflacionaria. “Lo que estamos discutiendo no es ni más ni menos que parte de las consecuencias de la omisión del proceso inflacionario y ello conlleva a múltiples efectos sobre diferentes ámbitos en este caso produciendo una sensible distorsión en el espíritu mismo del impuesto a las ganancias. El tributo más progresivo que tenemos hoy atenta contra el salario del trabajador y por ende contra el poder adquisitivo de las familias. Una solución definitiva debe atender al principio de capacidad contributiva, a los costos de vida explícitos e implícitos de los trabajadores y sus familias y, fundamentalmente, debe prever situaciones de pérdida de poder adquisitivo de los ingresos y aumentos de la presión fiscal sobre los contribuyentes como sucede en la actualidad”, evaluó ante sus pares en el recinto de sesiones del Congreso de la Nación. La representante fueguina se mostró convencida de que “las situaciones de urgencia e injusticia social no deberían esperar nunca ni a la voluntad del Poder Ejecutivo ni a reiterados procesos de consenso legislativo determinados por la coyuntura política. Por eso soy de las que piensa que hoy no se discute un costo fiscal sino social. Lo que está en juego es el valor del trabajo que sostiene a las familias de todos los argentinos”.

Por último destacó el rol del parlamento y defendió las facultades de este poder del Estado. “Un tema aparte pero insoslayable es la continua delegación de facultades que se propone desde el Poder Ejecutivo. Estoy convencida de que el Congreso de la Nación debe conservar y hacer uso de todas las facultades que la carta magna le otorga ya que es la base de la división justa y equilibrada de poderes que debe conservar un estado verdaderamente republicano”, por tal motivo solicitó que los distintos asuntos se votaran en general y luego en particular y acompañó la moción presentada por el Poder Ejecutivo de la Nación en disidencia parcial.

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