Por primera vez en 14 años, expulsó a una periodista; Al-Jazeera cerró su oficina en Pekín
PEKIN.- En una medida inédita que parece confirmar el progresivo endurecimiento de la postura de Pekín hacia la prensa extranjera, el gobierno chino expulsó ayer a la corresponsal del servicio en inglés de Al-Jazeera, lo que obligó a la cadena de televisión árabe a cerrar su oficina en ese país.
Se trata de la primera expulsión de un periodista extranjero en 14 años. La hostilidad del régimen comunista hacia la prensa extranjera se intensificó desde principios de 2011, cuando el gobierno amenazó con retirar visados a decenas de periodistas que cubrían los intentos de propagar en China la oleada de protestas que sacudían al mundo árabe.
Pekín ve a los periodistas extranjeros como una potencial amenaza a la estabilidad social, a su autoridad y a la imagen del país.
Melissa Chan, de nacionalidad norteamericana, era corresponsal de Al-Jazeera en China desde 2007. Joven y aguerrida, era una de las corresponsales extranjeras más conocidas en Pekín. En Twitter, es seguida por 14.000 personas.
Según la cadena qatarí, las autoridades chinas se negaron a renovar el permiso de trabajo de Chan y a conceder uno nuevo para que fuera sustituida, por lo que tuvo que suspender su corresponsalía en inglés, aunque mantiene su plantilla en árabe.
El Club de Corresponsales Extranjeros (FCCC, por sus siglas en inglés) apuntó, por su parte, que la expulsión de Chan está motivada por la emisión en octubre de un polémico documental de Al-Jazeera sobre los campos de "reeducación" chinos, integrados en su mayoría por disidentes políticos y religiosos.
Lo curioso es que Chan ni siquiera había participado en ese documental, por lo que sus compañeros creen que su expulsión es una advertencia para el resto de los periodistas.
"Es el ejemplo más extremo de la reciente moda de utilizar los visados de los periodistas como un elemento censor e intimidatorio", afirmó FCCC en su comunicado.
En una rueda de prensa ofrecida tras conocerse la noticia, el vocero de la cancillería china, Hong Lei, no aclaró qué norma había infringido la periodista y se limitó a reiterar que es obligación de los periodistas extranjeros cumplir las regulaciones del país. "Creo que los medios en cuestión tienen muy claro qué tipo de normas y regulaciones han incumplido", subrayó Hong.
La expulsión de Chan es la primera que se produce desde 1998, cuando Pekín ordenó la salida inmediata del periodista japonés Yukihisa Nakatsu y de su colega alemán Juergen Kremb, acusados de conocer secretos de Estado.
En los últimos meses, la censura hacia los medios aumentó con asuntos polémicos como el escándalo del ex secretario general del Partido Comunista en Chongqing, Bo Xilai, que fue removido de su cargo y rompió la imagen de unidad que desea dar el gobierno chino, y con la reciente fuga de su arresto domiciliario del disidente ciego Chen Guangcheng.
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