Chimentos varios alrededor de inolvidables empanadas

El tema del momento tiene que ver con las intervenciones quirúrgicas para alargar penes. Parece que son furor ya en Neuquén. Una cuestión que se actualiza: la precariedad de algunos boliches en caso de incendio puede ser letal. Y, por supuesto, un comentarito político de un flamante funcionario.
Varias docenas de empanadas de carne cortadas a cuchillo y cocinadas en horno de barro fueron el menú principal de una reunión de un grupo para festejar el cumpleaños de uno de los amigos. El encuentro gastronómico, regado con una gran variedad de vinos de primera línea, se realizó en el quincho del dueño de casa. Durante la cena hubo temas de conversación de los más diversos. Obviamente que el fútbol, la política, las mujeres y el sexo, no estuvieron ausentes. Avanzada la reunión, mientras el cocinero seguía sirviendo bandejas repletas de empanadas horneadas, uno de los comensales, que es médico, contó la moda que ya se impone en todo el mundo: el alargamiento del pene. Por la módica suma de 5.000 dólares quien no esté conforme con lo que le tocó en el reparto puede concurrir a una clínica privada (en Neuquén ya se practica esta operación) y con una cirugía no muy compleja y con anestesia local, el paciente sale feliz con 3 y hasta 5 centímetros más de pene.

Explicó el médico, mientras le entraba a las humeantes empanadas y ante un silencio generalizado de la mesa, que la cirugía consiste en seccionar los ligamentos que sostienen al pene al hueso pélvico. Dijo el especialista que este ligamento suspensorio estabiliza y proporciona la típica dirección hacia arriba del pene en erección y que cuando se corta el ligamento suspensorio, el pene parece más largo porque hay más parte de él fuera del cuerpo. El único inconveniente, si es que se lo puede considerar como inconveniente, que al seccionar el ligamento se puede correr el riesgo de que las erecciones queden más horizontales y no en la típica posición vertical. La operación suele acompañarse con una liposucción en la zona pélvica que expone al pene aun más. Los comensales tomaron nota y algunos reconocieron que analizarían el tema seriamente. Todo sea por unos centímetros más…

Cumplida la exposición sobre sexo y otros temas relacionados que difícilmente se puedan reflejar en estos chimentos, las charlas de conversación giraron sobre temas más serios. Otro de los asistentes al encuentro, especialista en seguridad e incendios, comentó la gran hipocresía que existe en torno a las condiciones que deben tener los boliches bailables para evitar las tragedias cada vez que ocurre un siniestro. El hombre, aseguró que en la región son muy pocos los locales nocturnos que son completamente seguros, ya que la mayoría tienen revestimientos con espuma de poliuretano para lograr una mejor acústica. Explicó que cada vez que el fuego consume este tipo de materiales se produce el ácido cianhídrico que se convierte en un asesino letal de quien lo aspire. Este componente fue el que mató a la mayoría de los adolescentes en el boliche Cromagnon. “Nadie toma conciencia hasta que no ocurren estas tragedias. Y a veces hace falta que se repitan, porque cuando pasa el tiempo todo el mundo lo olvida”, dijo el especialista.

Por supuesto, el tema político no fue excluido de las conversaciones. Se comentó así el retorno a la primera línea de la acción combativa de Marcelo Barberis, el flamante secretario de Gobierno del remozado Gabinete de Martín Farizano. Barberis empezó a recorrer medios de prensa, porque una de las consignas que tiene es reflejar y comunicar cada cosa que haga el Ejecutivo, sobre el diagnóstico de que “faltó comunicación en la gestión”. Así, se pudo notar inmediatamente que hubo un blanco preferido a la hora de atacar algún adversario: Horacio “Pechi” Quiroga. Según Barberis, antes de pensar en grandes obras como una autopista elevada hay que corregir cuestiones más importantes, que tienen que ver con la inclusión social. “Después, si quiere, le haremos una torre bien alta como para que pueda ver San Martín de los Andes desde Neuquén”, dijo el funcionario, con un notable sarcasmo.

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