*Chimentos de un quincho a pura paella

Equivocaciones periodísticas sobre el Rincón Club de Campo. Juicios lapidarios sobre el Deliberante capitalino. El viaje (real) a Bombay que ocasionó una “chicana” aguda. La “guerra de los billares”, a la hora del café.
Una exquisita paella a la valenciana fue el menú elegido entre un grupo de amigos para pasar un momento distendido en la noche del viernes en Neuquén. Hombres de leyes, arquitectos y personal bancario concurrieron a la convocatoria que realizó el anfitrión y paellero en una hermosa casa con quincho en pleno corazón capitalino. La paella, con mariscos, pollo y cerdo, tuvo el toque de distinción con habas y espárragos tiernos que generaron todo tipo de elogios entre los comensales. Fue una idea del dueño de casa, un reconocido hombre de la medicina que vive hace 50 años en la ciudad. Cumplida la gesta gastronómica y luego de acusar el impacto que tuvieron los dos y hasta tres platos de paella por persona, los comensales mostraron sus dotes de jugadores de pool en una mesa que estaba ubicada al lado. Entre bola y bola, uno de los temas de conversación rondó sobre una publicación que circula en Neuquén, con una investigación periodística sobre quiénes son los famosos que viven en el Rincón Club de Campo. Algunos de los presentes, que precisamente viven en ese coqueto barrio ribereño, se mofaron de la nota, puesto que encontraron errores de todo tipo. Al parecer, el periodista que escribió el artículo se equivocó y confundió casas y nombres de sus dueños, citó a gente que ya no vive en el lugar y al hablar del country aseguró que está ubicado a orillas del “Confluencia”. Ya en la sobremesa, un helado de chocolate con almendras y sambayón, acompañado por whiskies (algunos optaron por el Fernet) sirvió para refrescar el espíritu y seguir hablando de temas de actualidad.

· Así, hablaron del caótico tránsito neuquino, la falta de limpieza que se ve en el centro, de lo cara que cobran las patentes en la capital (algunos reconocieron que tenían radicados sus autos en Plottier), de los lavacoches y de la seguridad bancaria y la prohibición de estacionar en esa zona. Con respecto a este último tema, todos coincidieron que la Municipalidad debería implementaron una prohibición similar en todo el microcentro. “Sería cuestión de costumbre y con el tiempo se demostraría que es más beneficioso para todos, incluidos los comerciantes”, fue el comentario más escuchado. Durante la sobremesa también se habló del bajo nivel que tiene el actual Concejo Deliberante de Neuquén y la necesidad de jerarquizarlo de alguna manera. Así, alguien opinó que la solución sería que uno de los requisitos sería obligar a todos los candidatos a tener un título terciario o profesional, lo que provocó la inmediata reacción de otro que dijo que sería una medida discriminatoria. Después de varias discusiones y cambios de pareceres, todos destacaron las figuras de Marcelo Bermúdez y Mario Pilatti, como dos de los mejores ediles que tiene el cuerpo deliberativo. “Nunca caen en la demagogia y siempre hablan y tratan de legislar con sentido común”, se dijo.

· A propósito, todavía es motivo de risas entre algunos concejales y funcionarios del Deliberante neuquino, la exagerada salida que tuvo el concejal Marcelo Bermúdez al asegurar en una entrevista radial que Hernán Ingelmo, funcionario que está encargado de temas claves como los lavacoches o las ferias del trueque, seguro había visitado la ciudad de Bombay y le había gustado porque con las medidas que está implementando está haciendo que Neuquén se parezca cada vez más a esa desprolija ciudad de la India. Lo cierto es que un concejal del MPN amigo de Bermúdez, se tomó el trabajo de investigar si Ingelmo había visitado alguna vez Bombay y se sorprendió cuando se enteró que efectivamente el funcionario había visitado esta enorme ciudad durante tres meses y que hasta habría quedado fascinado. Ahora que viene el verano, ¿se impondrá la moda de usar túnicas y turbantes en la Municipalidad para darle un toque hindú?

· En otro ámbito, un café céntrico de la capital neuquina, se charló bastante de política municipal, y hubo menciones a las movidas del ARI neuquino, un partido que sigue chiquito, pero que siempre se las rebusca para tener representación y hasta cuadros políticos en funciones públicas. El comentario más jugoso tuvo que ver con lo que se denominó “la guerra de los billares”, en alusión no al exquisito juego de las carambolas, sino a Ricardo Villar y Julián Villar. El primero, como se sabe, ex periodista y emprendedor en varios rubros, ha sido presentado como el candidato a la gobernación de quienes siguen con fe intacta a Lilita Carrió. El otro Villar es el funcionario de Farizano, subsecretario de Servicios Urbanos, enfrentado históricamente al sector que lidera Beatriz Kreitman. “Los aristas tendrán que ponerle tiza al taco, para que esas bolas jueguen en armonía”, se comentó, entre risas.

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