Qué acordaron Sobisch y Sapag, el tema del día. El mensaje de texto, herramienta política del gobierno. Otro que se muda al Rincón Club de Campo. Las hidrolavadoras de Ingelmo, motivo de acidez. Sorpresa con la compra de una lancha. La ira de Kogan, sin diques ni represas.
* Los mensajes de texto en los teléfonos celulares son hoy por hoy la principal forma de comunicación entre funcionarios del gobierno, y de estos con otros estamentos dirigenciales de la sociedad. La metodología fue instalada durante la gestión del actual gobierno de Jorge Sapag, y se utiliza con los mismos códigos de lenguaje abreviado que usan los chicos. Esto se comentaba con cierto asombro en una velada política que reunió a gente del MPN y del radicalismo alrededor de la misma mesa. Se dejó constancia física con ejemplos de algunos celulares presentes en la reunión. Y no es que se traten temas de poca importancia, sino muchas veces relevantes. "Así se ahorra tiempo y dinero", dicen que aducen algunos encumbrados funcionarios, que no gastan tiempo en audiencias fatigosas: todo se resuelve (o no) desde el mágico aparatito que ha contribuido a las comunicaciones digitales.
* En el Rincón Club de Campo ya no hay tantos personajes de la vida política neuquina como sí los hubo en otras oportunidades. El tradicional barrio privado que está ubicado en inmediaciones del río Neuquén sigue creciendo, ya que todavía quedan lotes disponibles para la construcción de viviendas. Más allá de las pocas presencias políticas, en un asado distendido realizado en un coqueto quincho del Country se comentó que un dirigente de un partido político archi progresista neuquino había adquirido recientemente un lote por la módica suma de 120.000 dólares. No se sabe si el hombre –que revista en una empresa del Estado- realizó la operación por una cuestión de inversión o si realmente tiene intenciones de construirse su vivienda para irse a vivir allí. ¿Aprovechará la ocasión para hacer desde adentro la campaña para desalambrar la costa de los ríos?
* Conocido es el humor corrosivo que suele tener el concejal de Recrear, Marcelo Bermúdez, a la hora de disparar munición gruesa contra funcionarios municipales o provinciales. Este miércoles aprovechó su picardía para tener una salida realmente graciosa durante una charla que mantuvo con un periodista. Resulta que ambos estaban hablando del problema de los grandes derrames de agua que hay a lo largo de toda la ciudad de Neuquén, y que parecen no tener solución, cuando el edil dijo que una de las grandes contradicciones que había sobre este tema es que el titular del organismo provincial, Nelson Damiani vivía en la calle Río Dulce. Además, se permitió bromear sobre las hidrolavadoras que prometió Hernán Ingelmo para "solucionar" el problema de los lavacoches, y propuso ácidamente que a los feriantes que venden CD y DVD truchos les compren computadoras nuevas, para mejorar la calidad de su mercadería. Y la charla que había comenzado seria, no dio para más, por supuesto.
* Dos neuquinos que habían viajado a Buenos Aires se llevaron una verdadera sorpresa cuando se enteraron quién era el comprador de una modernísima lancha deportiva. Resulta que los hombres en cuestión se dirigieron hacia el Delta, en la zona del Tigre, porque tenían el dato de que en un comercio dedicado a la venta de vehículos naúticos había una lancha que estaba "en precio". Lo cierto es que cuando recorrían la marina, vieron una espectacular, de color rojo, con la leyenda "Tomate" que era realmente como para pararse y mirarla un buen rato. Cuando le preguntaron el encargado si había posibilidades de comprarla, el hombre les dijo que un cliente había pagado la suma de 50.000 dólares por la máquina, apenas un día antes. El cliente en cuestión era –según el vendedor- nada menos que Sergio Schoklender, el colaborador número uno de las Madres de Plaza de Mayo y de la Universidad de las Madres, protegido de Hebe de Bonafini, según dijo el vendedor, con cierta sorna.
* Muy enojado se manifestó el diputado peronista Ariel Kogan con el titular del proyecto Chihuido y representante de Neuquén en la AIC, Elías Sapag. Es que los diputados habían tenido la idea de convocar a los técnicos de los organismos que tienen que ver con las represas y ríos de la región, para que (una vez más) explicaran que lo del sismo de Chile no había afectado la seguridad de estos grandes diques. Pero Sapag aprovechó para machacar con el tema Chihuido, y destacó que si no se construía la represa podía haber un desastre por inundaciones. Tampoco dijo nada nuevo, pero Kogan reaccionó mal porque entendió que había ido el ingeniero a "vender" Chihuido y a pronosticar un Apocalipsis poco serio. Sin embargo, habría que apuntar dos cosas: el proyecto Chihuido está bancado políticamente por el gobierno nacional (así era, al menos, hasta ahora); y además, es cierto que el río Neuquén es una amenaza permanente, como se demostró en las últimas crecidas.




Comentá la nota