Chimentos políticos después de una caminata

Chimentos políticos después de una caminata
El enojo de Kogan con Parrilli quedó documentado. ¿Habrá un cargo para Farizano? La primera caminata de agradecimiento de Pechi. Bermúdez y Bianchi coordinarán la transición. La política, la cultura, el museo y la sinfónica: temas concatenados.
El tradicional grupo periodístico que se solaza en contar intimidades de la política neuquina para este diario está siempre en contacto, y si hay motivos gastronómicos, mucho mejor. Así fue que surgieron algunos comentarios dignos de ser reproducidos en esta columna de chimentos, ya consolidada como de consulta obligada en el mundillo político capitalino y provincial. Se comentó por ejemplo el duro documento difundido por Ariel Kogan, quien –conviene tenerlo presente- es una de las autoridades actuales del PJ neuquino. El diputado reiteró en el documento sus críticas a Oscar y Nanci Parrilli, hermanos ellos, secretario general de la Presidencia el primero y senadora nacional el segundo. Les endilga conductas concretas (algunas públicas y otras no, dice) para retacear o directamente esquivar el respaldo a quien fuera el candidato a intendente del Frente para la Victoria, Darío Martínez. Y también algo más serio: asegura que al (radical) actual intendente Martín Farizano le espera algún cargo como funcionario nacional, como prueba y a la vez premio de supuesta lealtad al “grupo Parrilli” de la gran interna nacional K.

Hablando del tema municipal, se lo vio feliz a Horacio Pechi Quiroga haciendo una caminata de “agradecimiento”, este miércoles. Al cabo de esa movilización política, se comentó respecto al tema de la transición entre gestiones, que Farizano lo llamó por teléfono al electo intendente. Parece que Martín y Pechi acordaron que en una primera instancia los interlocutores van a ser Marcelo Bermúdez, en su calidad de futuro Jefe de Gabinete, y Cecilia Bianchi, la actual Secretaria de Coordinación. La comisión de transición podría comenzar a reunirse la semana que viene, y de allí irían surgiendo datos concretos de cómo está la situación municipal real, y qué tendrá que hacer en su primer tramo administrativo-político la nueva gestión que comenzará el 10 de diciembre.

También se intercambiaron cuestiones respecto del tema cultural capitalino. Ya es seguro que el gobierno de Horacio Quiroga, que asumirá el 10 de diciembre, instrumentará la acción del rubro a través de una subsecretaría, que podría ser ocupada por una mujer, aunque oficialmente no se ha dicho nada todavía. También es más o menos concreto que no seguiría en ese cargo Oscar Smoljan. Algunas versiones indican que el también director del Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén continuaría con ese rol, en un estatus distinto, pues sería posible que el Museo pasara a depender directamente de la Intendencia, lo que implicaría una cierta autarquía. En realidad, se sabe que hay una notoria fragilidad político-institucional en este tema, que habría que solucionar rápidamente. De lo único que están seguros todos es que el Museo ha pasado a ser una institución (aunque frágil) muy importante, no solo para la ciudad sino para la provincia, prácticamente la única con una fluida relación a nivel nacional e internacional. Habrá que esperar definiciones concretas y oficiales, mientras se mantiene la expectativa al respecto. Es un tema que no admite gambetas.

El tema cultural siguió presente en la charla al comparar realidades provinciales, en este caso referidas a la orquesta sinfónica neuquina. Está en la capital provincial el director de la sinfónica de la Universidad de Tucumán, Gustavo Guersman, quien vino para conducir la orquesta neuquina como director invitado: lo hará el viernes, en el cine teatro Español. La sinfónica tucumana tiene 75 músicos estables, que son empleados de planta permanente de la Universidad, dentro del escalafón no docente. Esto quiere decir que está garantizada la estabilidad y el trabajo de sus integrantes, aunque igual la situación de la orquesta no sea ideal porque siempre hace falta plata –que a veces no se consigue- para organizar presentaciones y cubrir otros gastos imprescindibles. Igual el tema sirvió para contrastar datos con lo que sucede con la orquesta neuquina, muy flaca en cantidad de músicos e instrumentos, y con temas de estabilidad y continuidad todavía por resolver. Lo cierto es que la orquesta, como el Museo de Bellas Artes, se ha tornado imprescindible para la cultura neuquina. Esto se entiende a medias desde los estamentos políticos, donde suele olvidarse con dramática facilidad que el área educación y cultura es un componente básico de cualquier gestión que pretenda mejorar en serio la calidad de vida de los ciudadanos.

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