Chimentos de una agitada noche de lunes

La inauguración de “TV Central” fue un acontecimiento. Una cena llena de chimentos (que iremos dosificando). La interna, claro, la interna ¿de qué vamos a hablar? La feria, la polémica y una probable “insubordinación”.
Un acontecimiento fue la inauguración del canal “sindical” en Neuquén, TV Central. Los nuevos empresarios mediáticos de Neuquén cortaron la calle Montevideo, armaron un escenario con dos pantallas gigantes y una carpa, y ofrecieron un auténtico show que mezcló discursos con presentaciones del canal y números musicales. Hubo invitados especiales entre la concurrencia, como el obispo Marcelo Melani, la madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas, el intendente Martín Farizano, el sindicalista Víctor De Genaro, muchos dirigentes de ATE de distintos lugares del país. También se lo vio al presidente de CALF, Marcos Silva, que andaba contento por la aprobación (por fin) del incremento tarifario que venía pidiendo desde hace meses; y al aspirante a conducir la UCR neuquina, Alejandro Vidal, a quien sus colaboradores ya llaman “presidente”, título que él se encarga de morigerar con un prudente “todavía no, todavía no”. Entre los presentes también pudieron verse varios periodistas, porque la gente de la CTA se preocupó en invitar a profesionales de los medios de prensa, pensando tal vez en lo que presentan como una aspiración importante del nuevo canal de televisión: la pluralidad.

· Un par de periodistas se juntaron con referentes de empresas en uno de los restaurantes más tradicionales de la capital neuquina, La Nonna Francesca. En el trámite de bajar varias botellas de frío champagne, terminaron compartiendo mesas con jueces y funcionarios judiciales que estaban despidiendo el año. El restaurante respiró chimentos varios hasta altas horas de la templada madrugada neuquina. En el variado repertorio desglosado entre las tradicionales pastas, algún bife de chorizo frugal para gente que quiere hacer alguna buena letra en medio de tantos excesos, y un impecable lomo con hongos frescos, se habló mucho de política, comunicación, y, por supuesto de las internas en marcha.

· De la interna del MPN se habló, por supuesto. Dicen que por ahora hay una única certeza: las encuestas muestran que Sapag y Sobisch comienzan parejos la carrera propiamente dicha hacia el 20 de febrero. Se sabe que hay mucha ansiedad por mostrar algún hecho que rompa ese frágil equilibrio inicial, pero es dudoso que cualquiera de los dos pueda lograrlo en lo inmediato. Un profesional vinculado directamente al tema estadístico señaló una curiosidad de algunas muestras sobre el MPN: se han hecho sobre la base de repartir consultas entre 50 por ciento de afiliados y 50 por ciento de “independientes”. Según el experto, que aunque entonado por el champagne todavía conservaba la lucidez, esta metodología puede contribuir a un mayor margen de error, porque históricamente la participación de los independientes en elecciones internas abiertas del MPN no ha superado el 35 por ciento del padrón. “Además, al ser en febrero, es posible que ese porcentaje esta vez sea menor”, afirmó el hombre.

· Antes de la tenida gastronómica en el tradicional restaurante, y de la fervorosa inauguración de TV Central, se registraron durante todo el lunes comentarios chispeantes con el tema de la feria conocida como “del Trueque”, la que se asienta los sábados en el Parque Central. Como se sabe, el municipio ha prohibido (al menos hasta ahora) que se utilice el predio habitual para hacer la feria el viernes 24 y el viernes 31. No se conocen bien los motivos, aunque se sugirió que era una cuestión de limpieza, que no podría hacer adecuadamente en función del receso municipal. Lo cierto es que algunos feriantes, que están organizados incluso con ramificaciones políticas, aseguraron que el viernes irán igual a “su” lugar, con o sin permiso. De paso, han hecho conocer el disgusto acumulado por las “promesas incumplidas” del Municipio. Mencionaron como ejemplos los gazebos y los lavamanos, que nunca llegaron. La “feria” del centro capitalino promete presentar batalla. No faltará quien diga “¿vieron? Cuando le das la mano, después te agarran también el codo…”

Comentá la nota