Con una manifestación de 500 alumnos, se reanudaron los reclamos que asediaron al gobierno en 2011
El motivo fue protestar por lo que consideran la persecución y represión de parte de las autoridades después de que siete alumnas de un colegio secundario de la elegante comuna de Providencia fueron expulsadas por su participación en las marchas del año pasado.
Pese a que la justicia dictaminó su reincorporación, el alcalde de Providencia, Cristián Labbé, ex ministro del general Augusto Pinochet, se negó a ello y ordenó no renovarles las matrículas, como tampoco a los alumnos de otras comunas.
De acuerdo con el nuevo presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), Gabriel Boric, se contabilizan cientos de estudiantes secundarios en esta condición, lo que se sumaría a despidos injustificados de profesores. Por ello, Boric aseveró que los universitarios no negociarán con el flamante ministro de Educación, Harald Beyer, hasta que todos los alumnos sean reintegrados.
El movimiento estudiantil ya no tiene a los mediáticos Camila Vallejo y Giorgio Jackson en la primera línea, aunque la líder comunista aún se mantiene como vicepresidenta de la Fech y también se hizo presente ayer. La batuta, asumida por Boric, fue compartida esta vez por el presidente del centro de alumnos del Instituto Nacional -acaso el colegio más emblemático de Chile- y vocero de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), Gabriel González.
"El gobierno debe responder por nuestros compañeros expulsados y por la censura que hoy existe dentro de las organizaciones estudiantiles", dijo González.
No es todo. Los universitarios convocaron para el próximo miércoles a una nueva marcha nacional por la educación, la que supone la primera gran prueba de fuego para el ministro Beyer, el tercero en sólo dos años de gobierno de la centroderecha, luego de que sus antecesores (Joaquín Lavín y Felipe Bulnes) sucumbieran al irrefrenable movimiento estudiantil.
El flamante presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), Noam Titelman, quien reemplazó a Jackson en el cargo, explicó que las demandas estudiantiles no fueron subsanadas tras las protestas del año pasado, que abogaban por una educación de calidad y el fin del lucro.
"El lucro y el endeudamiento siguen haciendo de las suyas. Es hora de hacer reformas profundas y no solamente cambios cosméticos", dijo Titelman.
Asimismo, y en su estrategia integradora, los estudiantes convocaron también a un "acto familiar por la educación" para mañana en el parque Almagro, tristemente célebre por ser el sitio donde fue brutalmente torturado y asesinado por una pandilla neonazi el joven homosexual Daniel Zamudio.
Fuentes de gobierno revelaron a LA NACION su preocupación por el inicio de las marchas, pero reconocieron su confianza en que éstas no consigan la adhesión ciudadana de 2011, en el escenario de una población ya cansada de las manifestaciones -como prueban las encuestas- y debido al hecho de que durante este primer semestre deberían percibir los beneficios que les reportará la rebaja en los créditos educacionales..



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