Chile pide a EE UU una extradición clave

Chile pide a EE UU una extradición clave
De los siete asesinos del cantante popular, cinco están detenidos en una cárcel para militares y uno se encuentra internado en una clínica neuropsiquiátrica. Pedro Barrientos logró escapar al país del norte, donde reside legalmente.

La Corte Suprema chilena ratificó ayer la solicitud de extradición a Estados Unidos del militar retirado Pedro Barrientos, principal implicado en el asesinato del cantante popular Víctor Jara. "El Estado de Chile ha dado el primer paso en este tema y creemos que tratándose de un crimen que ha conmocionado al mundo, Estados Unidos dará luz verde a la investigación", dijo Nelson Caucoto, el abogado de la familia Jara. El fallo del tribunal será remitido al Ministerio de Relaciones Exteriores para que, por la vía diplomática, se comiencen los trámites para lograr que el militar asesino sea entregado a la justicia chilena.

El pedido fue impulsado por el juez Miguel Vásquez después de procesar a los siete militares que el 16 de septiembre de 1973, cinco días después del sangriento golpe de Estado que acabó con el gobierno democrático de Salvador Allende, se ensañaron brutalmente con Jara, acribillándolo con 44 disparos. De los siete asesinos, cinco están detenidos en una cárcel para militares, en la que gozan de un tratamiento especial, y uno se encuentra internado en una clínica psiquiátrica. Barrientos logró escapar a Estados Unidos, donde reside legalmente.

Barrientos, que en el momento del crimen revistaba con el grado de teniente, está acusado de haber hecho el primer disparo a la cabeza del cantante, cuando este estaba preso en el Estadio Nacional de fútbol, que hoy lleva su nombre. El otro oficial acusado por la muerte de Jara es el entonces teniente Hugo Sánchez. El magistrado identificó además como coautores del crimen a los ex oficiales Roberto Souper, Raúl Jofré, Edwin Dimter, Nelson Hasse y Luis Bethke.

Jara había sido detenido el mismo día del golpe, horas después de que los militares ingresaran al palacio presidencial de La Moneda, junto a cientos de estudiantes de la ex Universidad Técnica, hoy Universidad de Santiago de Chile, de la cual era profesor, y llevado hasta el Estadio Nacional, convertido en campo de concentración. Cinco días después, su cuerpo mutilado fue arrojado en el Cementerio General, donde fue reconocido por un funcionario que alertó a su viuda para que pudiera enterrarlo de forma clandestina.

Desde que ingresaron a la casa de estudios y reconocieron al autor de "Te recuerdo Amanda" y "El cigarrito", entre otros cientos de composiciones, Jara fue tratado con especial saña. Una vez ingresado en el estadio fue sometido a torturas continuas. Le quebraron los dedos, uno a uno, y luego las muñecas. Le desfiguraron el rostro a culatazos. Entre sesión y sesión de tortura logró escribir un verso conmovedor –"Canto que mal me sales cuando tengo que cantar espanto"– que otros compañeros de infortunio lograron sacar y guardaron durante años. «

Efe y dpa

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