"En Chile hoy no hay opción, el que menos tiene se queda afuera"

Alejandro García analiza el reclamo por la reforma del sistema educativo que llevan adelante los estudiantes chilenos y gran parte de la sociedad, y la crisis del gobierno de Piñera. Afirma que el sistema educativo de Chile "es perverso" y advierte que trasciende a la educación. "La constitución dice que la educación es un derecho, pero no se cumple" señala. La comparación con Argentina, el rol de la oposición y un futuro incierto de un conflicto que crece cada día.
La mentira de un exitoso modelo político chileno terminó por derrumbarse por completo de la mano de la lucha de los estudiantes que desde hace 3 meses se movilizan por las calles del país hermano, y que han logrado que la gran parte de la sociedad apoye un reclamo que apunta a un cambio profundo del sistema educativo, en el marco de un acceso inclusivo e igualitario a la educación.

“En Chile esto ya pasó los niveles educativos y casi toda la población está de acuerdo con los reclamos, el sistema político que impera en Chile es un sistema muy restrictivo que castiga a las capas sociales de menores ingresos. Hoy se manifestó el problema educativo pero la salud, la vivienda y otras cuestiones están de manera igual” advierte Alejandro García, militante universitario que partió al exilio con la dictadura de Pinochet.

“En Chile no hay opción, es perverso el sistema, el que menos tiene se queda afuera. Queda claro cuál es el concepto que se tiene sobre la educación. La constitución dice que la educación es un derecho pero no se cumple” señala garcía, hoy presidente del Partido Intransigente de Trenque Laquen y candidato a concejal suplente por el Frente para la Victoria.

- ¿Por qué te parece que esta vez el apoyo de la protesta es masivo?, ¿la derecha hace más visible el conflicto?

- La derecha en Chile, como en muchos lugares, no tiene respuestas para las problemáticas, no tiene un programa para darle solución a las necesidades de la gente. La educación en Chile es un negocio. Esa es la diferencia entre Chile y Argentina. Hay que decir que una cantidad impresionante de estudiantes latinoamericanos vienen a estudiar a Argentina. Porque el sistema educativo chileno es perverso: para estudiar allí, para ingresar a la universidad hay que dar un examen de aptitudes académicas y aprobar con un alto puntaje. Previo a esto hay que pagar los aranceles.

- ¿Qué valores tienen estos aranceles?

- Los profesorados están considerados como una carrera menor, por eso necesitás menos puntos para ser docente. A medida que "categorizás" las carreras el costo es mayor.

Mi sobrina paga 6 mil dólares al año, eso se divide en 10 cuotas de 600 dólares. El Estado les da una beca a los estudiantes, entonces, de los 6 mil dólares la persona pagaría alrededor del 50 %, pero para eso tenés que reunir una serie de condiciones que te obliga a mentir sobre tu situación particular. Si no pagas un año no podés avanzar.

A esto tenés que agregarle el tema de los bancos, un hijo de un trabajador que no puede pagar puede tener un crédito bancario con un 8 % de interés que luego es difícil de pagar. Y por supuesto, esto genera un gran endeudamiento.

- Es inevitable realizar una comparación con lo que ocurre en Argentina.

- Acá pasan cosas que son únicas en Latinoamérica. Se ha reforzado el apoyo a las Escuelas Técnicas, que fueron desmanteladas en la década del ’90 y que hoy han recibido una gran cantidad de dinero para movilidad, equipamiento, edificios. El Estado está invirtiendo en educación, un gran porcentaje del PBI va a parar allí, y a estas cuestiones hay que reconocerlas.

- ¿Cómo era el sistema educativo chileno en tus tiempos de estudiante universitario?

- En mis tiempos existía la Universidad Pública, que no era gratuita pero era accesible, existía un sistema de becas que permitía al hijo del trabajador no tener que pagar nada. Cuando ingresábamos a la Universidad pagábamos una matrícula anual muy baja.

Nadie quedaba afuera si quería estudiar. Creo que a eso es a lo que quiere llegar el estudiantado chileno. Y la voluntad política no está, por lo tanto creo que el conflicto se mantendrá y tal vez se profundice.

- ¿Qué rol juega la oposición política en este conflicto?

- El gobierno de la concertación no fue capaz de introducir la reforma. Creo que la dictadura dejó una serie de ataduras que es difícil revertir. Se avanzó pero no se pudo profundizar demasiado.

La oposición, en Chile, ha quedado sin líderes y como ellos han avalado esta educación no tienen mucho para decir. Por eso la movilización es prácticamente de base.

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