Por Andrés Oppenheimer |MIAMI-Ultimamente, la imagen de Chile como economía estrella de América latina ha sido golpeada por las imágenes de violentas protestas estudiantiles, pero los últimos datos económicos -que incluyen una disminución del índice de pobreza anunciada la semana pasada- sugieren que el "modelo chileno" sigue con vida.
Los últimos resultados económicos de Chile "nos ubican en el primer lugar de América latina", me dijo. Dos años después del devastador terremoto que azotó el país en 2010, la economía ha crecido 6% anual durante los dos últimos años, las exportaciones crecieron un 20%, la inflación ha permanecido en un 3%, y -más importante- los índices de pobreza y desigualdad han caído significativamente, informó.
Según las cifras recientes del censo de pobreza Casen, de Chile, supervisado por la Universidad de Chile y la Comisión Económica para América latina y el Caribe de las Naciones Unidas (Cepal), la pobreza disminuyó del 15,1% de la población, en 2009, al 14,4% actual, y la pobreza extrema, del 3,7 al 2,8% durante el mismo período.
"Estamos contentos, pero no estamos satisfechos", dijo Piñera. "Recuperamos en nuestro país la capacidad de ir reduciendo la pobreza, que se había incrementado en los últimos tres años del gobierno anterior. Y ésa es una buena noticia."
Replicando a las críticos que les restan importancia a estas cifras de reducción de la pobreza con el argumento de que la metodología del censo debía modernizarse, Piñera dijo que los nuevos datos son significativos, precisamente, porque se ha utilizado la misma metodología durante los últimos 22 años. Agregó que la cifra de pobreza extrema es "la más baja en la historia de este indicador".
La principal razón de la reducción de la pobreza fue la creación de 700.000 nuevos empleos y un programa gubernamental de reducción de la pobreza, conocido como Ingreso Etico Familiar. Según este programa, las familias pobres reciben subsidios estatales adicionales si cumplen con ciertos deberes, incluidos el enviar a sus hijos a la escuela, y si demuestran ciertos "logros", como que sus hijos obtengan mejores notas.
Cuando le pregunté si la pobreza no debería haber disminuido mucho más considerando que la economía ha crecido un 6%, Piñera dijo: "Les diría a nuestros críticos que me hubiera gustado que la pobreza cayera más, pero no puedo olvidarme que durante el gobierno de ellos la pobreza no cayó, sino que aumentó".
Y agregó: "El mundo actual está en crisis. Europa está en recesión, Estados Unidos estancado, los gigantes asiáticos desacelerándose, la Argentina y Brasil con una profunda desaceleración, y Chile ha logrado crecer en los últimos dos años 6% al año. Es decir, el país de mayor crecimiento de América latina y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, (OECD) [por sus siglas en inglés]".
¿Está exagerando Piñera el desempeño económico de Chile?
Juan Carlos Feres, el principal experto en pobreza de la Cepal, me dijo que la última reducción de la pobreza extrema en Chile es "estadísticamente significativa", mientras que el dato de la pobreza general "está en el límite" con el margen de error.
Chile ha reducido la pobreza de casi un 40%, en 1990, al 14,4% actual, más que cualquier otro país de la región.
El ex presidente chileno Ricardo Lagos, durante cuyo gobierno Chile registró su índice de pobreza más bajo, me dijo que "todo lo que implica reducir la pobreza es una buena noticia, aunque es una cifra muy modesta". Y añadió: "No es para cantar victoria. Tenemos un producto per cápita muy superior a 2006, y tenemos más pobres porcentualmente que en 2006. Algo hemos hecho mal desde 2006".
Mi opinión: visto desde afuera, y especialmente cuando se lo compara con sus vecinos, a Chile le va muy bien. Es cierto, Piñera puede estar adjudicándose demasiados méritos por los logros de Chile, que han sido en general obra de los gobiernos de centro-izquierda de los noventa y la primera parte de la década de 2000. Y su afirmación de que Chile es la economía que más está creciendo en América latina es discutible (Panamá y Perú están creciendo más, según la Cepal).
Pero los últimos datos económicos son nueva evidencia de que -más allá de las rencillas políticas internas entre Piñera y la oposición, y del debate de si el crecimiento económico debería haber tenido un impacto social aún mayor- el modelo chileno basado en fomentar las exportaciones, insertarse en la economía global y, sobre todo, no cambiar de políticas económicas con cada cambio de gobierno ha sido mucho más exitoso en reducir la pobreza que los líderes populistas radicales que se autoproclaman campeones de los pobres.

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