Chicos salteños con cerebros “a chorro”

Autodefiniciones. Todos los integrantes del grupo que se incorporó al Balseiro, aseguran que “no somos tragas”.

El profe. Por su parte, Daniel Córdoba hace esfuerzos para demostrar que son “chicos como todos”, pero es difícil creerle.

Los siete jóvenes que ingresaron al Instituto Balseiro de Bariloche no sólo son un récord a nivel nacional, ya que constituyen el 20% del total de las becas que se otorgan a nivel país, sino que también son un ejemplo de ingenio y de dedicación a la ciencia, ya que todos han pasado con éxito las primeras pruebas evaluatorias de la institución científica. donde se dictan las carreras -a nivel de excelencia-de Ingeniería Nuclear, Ingeniería Mecánica y Licenciatura en Física.

Pablo Domenichini (20), Adrián Zelaya (21), Emilio Criado Sutti (21), un proyecto científico nacido en una familia de artistas; Ramiro Carracedo (20), Matías Robador , Gastón Michel (20) y Ana Laura Gramajo (20), la única mujer del grupo, se incorporaron al prestigioso centro de altos estudios, luego de pasar por numerosas evaluaciones sumamente exigentes.

Las clases en el Balseiro, curiosamente, no comienzan como en todas las universidades argentinas, sino que en forma simultánea con las del hemisferio norte. Y la razón es sencilla: durante los períodos invernales australes, sus catedráticos se capacitan en los cursos de posgrado que se dictan más arriba del Ecuador.

El denominador común que tienen estos jóvenes “tragas” que niegan serlo y que hablan de aceleradores de partículas y otros temas incomprensibles para un lego como si tratara de dar el resultado de 2 más 2, es que todos han pasado por el taller “La física al alcance de todos” que coordina el profesor Daniel Córdoba y que se dicta semanalmente en el Instituto de Enseñanza Media (IEM) de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), dependiente de su Facultad de Ciencias Exactas y de la Secretaría Académica.

Córdoba, viene entrenado a estos chicos tal como Joseph Guardiola lo hace con los jugadores del Barcelona, ya que desde hace algunos años a esta parte, sus educandos vienen arrasando con las medallas en las olimpíadas nacionales e internacionales de física.

Claro que la diferencia del profe local con el manager culé, es que el salteño trabaja ad-honorem.

Al taller puede acercarse cualquier chico y es gratuito. “En realidad no es un lugar de entrenamiento de "bochos' sino que es, fundamentalmente, un lugar donde los chicos vienen a divertirse con la física. Muchos, incluso, comenzaron a venir porque en sus colegios les iba mal con la materia, que ahora dominan de manera análoga a Messi con el balón”, se río el profe Córdoba.

Emilio Criado Sutti (21), nieto de un músico e hijo de una actriz y que antes estudiaba Biología, dijo que: “quiero estudiar Física y Matemáticas y analizar la lógica de estas dos ciencias en relación a teoría de evolución de las especies”, manifestó sin dudarlo, cuando se le preguntó que esperaba de su nuevo emprendimiento.

Ana Laura Gramajo, la única mujer del grupo y oriunda de Orán, habla poco y se sonríe al contestar las misma pregunta que su compañero: “Yo tenías ganas de estudiar diseño y me interesé por la Física porque mi hermana cursa dicha licenciatura en la UNSa. Comencé a leer sus libros y ahora tengo en claro lo que quiero: investigar estudiar la materia y sus aplicaciones en relación al calentamiento global, el medio ambiente y la climatología”.

A su vez, Pablo Dominichini, ex seleccionado salteño dijo que “me gusta la investigación. Y llegué a la física por un amigo que me hablaba del tema. Me fui interesando hasta convertirme en un apasionado, pese a que me llevé la materia durante dos años seguidos”.

“Yo quiero estudiar física y descubrir sus aplicaciones tecnológicas”, añadió, por su lado, Adrián Zelaya, quien ya tiene experiencia internacional, ya que ganó una beca a Italia, donde estuvo un año aprendiendo qué hace un investigador con un acelerador de partículas.

Finalmente Robador y Carracedo confesaron sus ideales: meterse de lleno en la robótica.

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