Fueron los miles de pequeños que ayer participaron en la 30ma Peregrinación de Niños a Fátima.
Los chicos que llegaron desde diferentes departamentos también se manifestaron a favor de la vida y de la familia con carteles y pancartas que desplegaron en la caminata o con cánticos que entonaron durante todo el camino. Incluso algunos chicos portaron hojas de papel en las que dibujaron a sus familias completas con sus hermanos recién nacidos.
La concentración se llevó a cabo, como todos los años, en la puerta de la Iglesia Catedral e incluyó una previa donde el color y la alegría fueron los protagonistas principales. Cada grupo asistió con vinchas, remeras y pañuelos de diferentes colores para diferenciarse del resto, y hasta con bombos y platillos para darle acompañamiento musical a la peregrinación. Sólo en los momentos de oración pararon de saltar y de tocar batucada para rezar.
Sin distinción de edad, todos los chicos bailaron y saltaron desde que partieron de la Catedral hasta que llegaron a la Gruta de Fátima, en Rawson. Aunque no todos soportaron el cansancio y tuvieron que buscar auxilio. Fueron los chicos menores de 2 años que recorrieron el último tramo de la caminata sentados sobre los hombros de sus papás.
La peregrinación culminó con una misa en la Gruta de Fátima donde niños y adultos rezaron en defensa de la vida.
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