El 40% de los chicos que no asistían al colegio han regresado a las aulas

La inspectora de Psicología, Nélida Polimeno, junto a las docentes que integran el equipo de inclusión, María Zubeldía y Mariel Ponce, se refirieron al trabajo que realizan en el distrito. Expresaron que la mayoría de los chicos que abandonan la escuela tienen 14 y 15 años, y lo hacen muchas veces ante la necesidad de trabajar.
Polimeno indicó que la Dirección Provincial de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social siempre estuvo muy preocupada de que todos los chicos tuvieran oportunidades, por lo que se decidió la creación del Equipo de Inclusión.

Polimeno remarcó que el objetivo es que todos los niños y jóvenes tengan su lugar en el sistema educativo, por lo que el equipo está trabajando con los chicos de 5 a 18 años que no están escolarizados. Explicó que la puesta en marcha del equipo de inclusión surge del decreto de la Asignación Universal por Hijo, política social compensatoria que establece que los padres, para recibir este beneficio, deben garantizar la inclusión de sus hijos en los sistemas de salud y educación.

Explicó que las acciones del equipo son consensuadas con la Mesa Distrital de Inclusión que preside la inspectora jefe distrital. Parten de un relevamiento sobre los chicos no escolarizados, y a partir de ello se analiza la historia escolar de cada uno y del contexto institucional y comunitario para armar la red de trabajo con el objetivo de lograr la vuelta y el sostenimiento del chico en la escuela.

Zubeldía indicó que trabajaron con aproximadamente 100 chicos, logrando que el 40% regrese al colegio. Explicó que se acercan a las familias y se las orienta para que los chicos regresen a la escuela. Asimismo indicó que la principal causa de abandono es a raíz de la situación económica, que hace que los chicos tengan que trabajar.

Ponce manifestó que los chicos que abandonan el sistema educativo tienen entre 14 y 15 años y que en su mayoría dejan por cuestiones laborales, porque “quieren y necesitan trabajar”, por lo que junto a ellos y sus familias buscan los establecimientos más convenientes para cada uno. Expresó que por cuestiones laborales hay muchos alumnos incluidos en los CEAT, lo cual les permite seguir trabajando.

La inspectora afirmó que las familias sienten a la Asignación Universal por Hijo como una gran ayuda. Por tal motivo, cuando detectan familias que no reciben este beneficio hacen la articulación con ANSES y ayudan en la tramitación. Asimismo explicó que trabajan con el proyecto “Derecho a la identidad de la niñez”, porque hay chicos que no están documentados, por lo que orientan a las familias para regularizar esta situación.

María Zubeldía explicó que han logrado incluir a chicos en todos los niveles educativos y que realizan una amplia tarea en red que abarca desde trámites por documentación hasta gestión del transporte escolar con el Consejo Escolar.

Mariel Ponce aseveró que las familias reconoces el valor de la educación como un derecho y para la mejor oferta laboral, pero a veces necesitan ayuda o medios para mandar a sus hijos a la escuela. La mayoría de los chicos abandonaron en los primeros años de la secundaria, y el trabajo de inclusión se articula con los otros inspectores y los directores de escuela.

Polimeno indicó que la escuela tiene que ser "un lugar de sentido" en donde se trabaje sobre lo que puede ofrecer. En tal sentido, cada escuela secundaria está trabajando en la mesa de participación juvenil para protagonizar procesos de cambio desde todos los actores. “Tenemos que mirar fuertemente hacia adentro de la escuela para que el alumno no se vaya”, concluyó.

Comentá la nota