"He visto casos graves de jóvenes en estado de coma alcohólico, así como de otros pacientes que manifestaron ingerir bebidas desde los 13 años", sostuvo Graciela Rodríguez, jefa de Emergencias del sanatorio provincial.
Expresó que la problemática "existe y va en aumento" y que las intoxicaciones también se extienden a otras sustancias.
Ayer "La Nueva Provincia" publicó un informe que da cuenta de que en la guardia del Hospital Municipal ingresaron, hasta el 13 de noviembre, 139 pacientes en estado de alcoholismo agudo, cifra mayor a la registrada durante todo 2011, con 113 personas.
El informe expresó que la mayoría son jóvenes de distintas clases sociales y que la problemática no distingue géneros.
"Incluso tengo en la memoria casos graves, de jóvenes en estado de coma alcohólico, así como de otros pacientes que manifestaron ingerir bebidas desde los 13 años", sostuvo Rodríguez.
Más allá de que algunos cuadros llevan a la necesidad de intubar, explicó la facultativa que lo primero que debe lograrse es la hidratación y estabilización, mientras que en determinados casos --por ejemplo cuando se mezcla la bebida con otras sustancias-- se procede al lavaje de estómago.
El Hospital Penna posee un grupo de apoyo para pacientes y familiares de alcohólicos que, en el caso de los adolescentes, está a cargo del psiquiatra infanto-juvenil Eduardo Seminara.
"Hay que citarlos y realizar un seguimiento, tarea que no es sencilla", dijo Rodríguez.
Tras remarcar que el incremento de esta problemática es notable, señaló que las soluciones deben llegar "de arriba hacia abajo" y que es fundamental la concientización de la sociedad a través de campañas de difusión.
"Las reuniones en domicilios para beber, antes de partir hacia los boliches, es algo que está instalado e involucra a todo el entorno familiar", puntualizó.
Dijo además que el Penna recibe pacientes de ese sector de la ciudad pero también del centro y agregó que el estado de alcoholismo genera no sólo intoxicación sino otro tipo de problemáticas, como accidentes en la vía pública y peleas callejeras, algunas de las cuales terminan con serias consecuencias.
Si bien no depende del Penna --aunque funciona en el mismo edificio-- el Centro de Prevención de las Adicciones (CPA), a cargo de la psicóloga Yanina Ventura, canaliza a este tipo de pacientes, aunque focaliza más en el seguimiento y la recuperación.
"Esto es posible a partir de un trabajo con la familia. Un adulto responsable debe acompañar al paciente joven, que su primera respuesta será la negación", indicó.
Dijo que para los padres resulta doloroso y angustiante recibir la noticia de que su hijo bebe en exceso y que la mejor manera de afrontarlo es a través del acompañamiento para realizar un tratamiento.
"Es muy duro abrir los ojos ante un problema de esta naturaleza y a veces el `desinterés' no es otra cosa que no querer afrontar el dolor", indicó.
Ventura expresó que la "previa" está "instaladísima" y que hoy es casi una cuestión cultural.
"Por eso los padres debemos estar muy atentos evitando ese tipo de reuniones y, menos aún, darles las llaves del auto", opinó.
Propuesta. La semana pasada, la vecina bahiense Gabriela Ficcadenti, madre de dos adolescentes, presentó un proyecto en el Concejo Deliberante en el que propone que los boliches tengan un espacio físico donde contener a los jóvenes, en vez de echarlos a la calle cuando están alcoholizados.
Sostuvo que la autoridad municipal debería disponer y reglamentar dicha iniciativa, incluyendo el servicio de enfermería, exigiendo además que los responsables de estos comercios comuniquen de inmediato a la policía el traslado de un joven a ese espacio, para que la fuerza de seguridad localice a los familiares y se ocupe de la restitución.
Comentá la nota