Chicanas

Por: Eduardo Tagliaferro.

El radical Gerardo Morales le auguró a Amado Boudou una denuncia por "desobediencia judicial". El ministro le respondió con alusiones al helicóptero que usó Fernando de la Rúa.

Amado Boudou realizó ayer la mejor definición del kirchnerismo. "Este gobierno no duda", dijo para defender cada una de las decisiones tomadas desde 2003 hasta la fecha. Fiel al estilo que había mostrado la semana pasada en Diputados, durante las más de cinco horas que permaneció en el Salón Rosado del Senado el ministro de Economía se cuidó de no mencionar la palabra "inflación". A lo sumo reconoció la existencia de "reacomodamientos de precios" en la carne y en los rubros de alimentos y bebidas.

Boudou destacó la hiperactividad gubernamental para mostrarse como la contracara de Fernando de la Rúa. En la búsqueda de una chicana contra el radicalismo no le preocupó quedar emparentado con el carapintada Aldo Rico que solía decir que "la duda es la jactancia de los intelectuales".

La repetida mención al helicóptero con el que De la Rúa abandonó la Casa Rosada y la crisis de 2001 fueron los argumentos en los que se cobijó Boudou y la mayoría de los senadores del oficialismo para contrarrestar las duras críticas que formuló el radical Gerardo Morales. El ministro cargó en varios pasajes contra el experimento político de la Alianza sin reparar en que Roberto Felleti, que se encontraba a su lado, supo tener un papel destacado en el Frepaso y en aquella historia.

Morales había amonestado a Boudou diciéndole que la firma del decreto del Fondo de Desendeudamiento le iba a costar una denuncia penal por "desobediencia judicial y por incumplimiento de los deberes de funcionario público". Visiblemente enojado, el joven ex simpatizante de Álvaro Alsogaray en la UCD señaló a Morales por la incapacidad de gestión del gobierno aliancista y le espetó que "quien profiere amenazas sabrá por qué lo hace". Incluso se preguntó si al interrogar tanto por el nivel de reservas los radicales no estarían pensando en un nuevo corralito.

Las chicanas políticas le permitieron a Boudou sortear la mayoría de las preguntas. Cuando la mendocina Laura Montero le pidió cifras concretas sobre el gasto presupuestario y sobre el nivel de reservas, se limitó a decir que éstas estaban en el Presupuesto. Clase de kirchnerismo explícito que le permitirá al ministro prolongar un tiempo más su permanencia en Economía.

El cierre se lo reservó el jefe de la bancada K, Miguel Ángel Pichetto, que definió a la oposición como "cerril" y dijo que sólo pretende "derrocar al Gobierno".

Un poco más de humo sobre el incendio que amenaza con consumir a los oficialistas y a los opositores.

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