La carga provenía de Italia. Las autoridades buscan determinar si se trata de restos destinados a la investigación médica
La expedición, que había salido de Roma una semana antes de Navidad rumbo a una organización estadounidense de investigaciones anatómicas, transportaba las cabezas guardadas, embaladas y etiquetadas como restos humanos.
Según informó la agencia italiana ANSA, la vocera de la oficina forense de Chicago, Mary Paloelogos, consideró que había sido impropia la detención del cargamento por parte de los agentes aduaneros, ya que no es ilegal el transporte de restos humanos siempre que vayan acompañados por la documentación correspondiente.
Una vez confiscado el cargamento, las cabezas fueron trasladadas a la oficina del médico forense, donde según trascendió, se decidirá qué hacer con el envío.
Las autoridades tratarán de determinar si se trata de restos efectivamente destinados a la investigación médica. Algunas fuentes indicaron que la documentación que acompañaba el cargamento no especificaba claramente su destino.
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