El ministro de Gobierno dijo que un mayor aporte de este gravamen compensará la falta de aportes discrecionales de la Nación.
Así lo expresó el ministro político, Javier Silva, quien consideró que "las expectativas son buenas, porque indefectiblemente para nosotros las condiciones mejorarían".
Hasta ahora, la Nación se lleva el 70% de los ingresos por este impuesto, y el 30% restante se reparte entre las provincias. Pero la oposición, con el argumento de la necesidad de incrementar los recursos a los territorios subnacionales, promovió que el gravamen pase a regirse por el sistema general de coparticipación que distribuye la totalidad de los fondos, con lo cual se inyectarían unos 10.000 millones de pesos a los distritos del interior.
Silva sostuvo que la llegada de fondos extra por el Cheque compensaría la falta de transferencias no automáticas a la Provincia.
"Catamarca no recibe hace muchísimo tiempo aportes discrecionales, o sea que más allá de lo que dice el Gobierno nacional, de que dejará de hacer aportes sea en dinero o en obras específicas, para nosotros la situación no se va a modificar, y en cambio será beneficioso otro esquema de reparto del Cheque", agregó.
El titular de Hacienda, Mamerto Acuña, también se expresó sobre el tema, y dijo que "hay que estar expectantes sobre lo que pueda suceder con este tema en los próximos días". Más allá de la promesa de mejorar los ingresos, el funcionario se mostró cauto, y consideró que "hay que esperar a ver qué pasa y si realmente se aplicará la reforma al impuesto".
Los senadores catamarqueños votaron previsiblemente al momento de tratar este proyecto. Oscar Castillo y Blanca Monllau (FCS), votaron a favor, mientras que Lucía Corpacci lo hizo en contra, en sintonía con sus compañeros del bloque kirchnerista.



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