En la mañana de este jueves en el programa de Gerardo Tisone llamado “La Noticia” que se emite por Radio B, estuvo de entrevistado el filósofo y reconocido militante peronista Héctor “Chari” Ghidini, quien es candidato a concejal por la lista de Enrique Slezack. En una charla donde mezcla la política con la docencia, explicó qué es lo que se vota el 14 de agosto, los dos modelos de país que están en juego, defendiendo obviamente a la gestión de Cristina Fernández de Kirchner.
Para hacerlo un poco didáctico al tema a las elecciones que concurrimos el 14 de agosto se las llama paso, en el sentido de que son primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, P A S O, ese paso que vamos a dar el 14 de agosto, con esto estas palabra se explica las características que tiene, porque algunos creen que se puedo o no ir, incluso hubo una confusión de que si alguien no votaba en agosto, no se podía presentar el 23 de octubre, esto no es así ya que se pueden justificar por distancia o impedimento de cualquier naturaleza.
Se vota en el mismo lugar donde uno votó siempre, no hay que hacerlo más difícil de lo que es y como opinión personal creo que hace muy bien las elecciones de este carácter paras que se sepa que el que va de candidato está convalidado por la gente que fue a votar. Sea del partido que sea uno elige el candidato que quiere que se presente.
Todos los candidatos tienen que llegar a un piso, ¿no es cierto?
No pueden tener menos del 1,5 % de los votantes, es un piso bastante contemplativo donde se está diciendo que hay que tener una cierta representación, nos tenemos que ajustar a que lo cuantitativo es una dictadura, porque la dictadura del número hace que una Democracias sea más amplia. Si le bajamos el piso para que haya una baja representación para que haya un candidato en una definitiva, creo que es lo correcto ya que es un avance a las democracias débiles donde la lucha del Estado con el mercado, para que el segundo no imponga candidatos; si no se tiene un país fuerte para los de abajo y débil para los de arriba.
¿Se está viviendo otra época?
Estamos en un proceso donde el bloque latinoamericano está diciendo basta a ciertas cosas y hagamos la nuestra, vivir con los nuestro no significa cerrarse a la participación, es al revés porque hay que abrir fuentes de participación que nos van a hacer fuertes en un estado regional. Tener un bloque como la UNASUR se necesitan Estados que se estructuren.
Quizás a través de un ejemplo es más fácil: cuando uno entra a un taller se encuentra con que hay muchos fierros tirados, cuando las suelda, uno se encuentra con que se formó una estructura, las estructuras no se rompen nunca; no es lo mismo dejar el maíz desparramado que tenerlo todo junto en una bolsa porque de a uno las gallinas se lo comen todo, pero si las tenemos en la bolsa nosotros negociamos como nos comen el maíz. Estos son los proyectos de la región.
¿Qué es lo que está en juego en estas elecciones?
Para mí los proyectos donde se van entremezclando un poco las cosas, pero cuando uno habla del proyecto neoliberal en base a lo que vivimos existe un nunca más para lo que sucedió en la década del 90. Esa década regida por el neoliberalismo que consideraba que abriendo los mercados el país se arreglaba, un estado que se había cargado de funciones que en definitiva no servían para nada, que había servido para la corrupción y para que 4 gremialistas se llevaran la plata. A las empresas las dejaron perder eficacia, pero no dijeron que un país que tiene empresas testigos para cada sector estratégico es un país que lo gana en soberanía.
Privatizar las empresas que eran del Estado fue algo así como pedirle que nos cuidaran las gallinas a los mejores zorros que andaban sueltos por el mundo. Hoy lo que hay que hacer es defender lo nuestro con sentido nacional, tenemos que hacer todo con el ahorro nacional sin esperar inversiones del extranjero como dijo Mariano Fragueiro en la Constituyente del 53. El modelo neoliberal sigue mirando al país desde afuera, viene a ver cómo instalo un negocio; mientras que el nacional piensa las cosas desde adentro.
¿Cómo podrías definir al actual Gobierno que considera nacional y popular?
Fundamentalmente creo que la inclusión social es parte de la soberanía nacional, un país que tiene pobres, que tiene indigentes que los tiene excluidos de la vida del propio país, es un país que está tiranizado o supeditado a que fuerzas poderosas externas los modifiquen en el rumbo que más le conviene a ellos.
En cambio un país donde el pueblo está incluido hasta en sus niveles de menor posibilidad de ingreso personal, ese país está pidiendo justicia permanentemente tanto para el individuo como para el propio Estado, esa visión de un conjunto de país lo hace cada vez más soberano, que vuelva a tener las empresas del estado, donde los recurso naturales se respeten en base a lo que establece la Constitución del 49.
Creo que en la búsqueda de justicia con los casos de lesa humanidad se tiene que trasladar a un futuro donde no pueden estar ausentes ni la ciencia, ni la tecnología, ni los valores que nos caracterizaron siempre.


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