Échale la culpa a EE.UU.

Échale la culpa a EE.UU.
Con el argumento de que el país es víctima de una "nueva escalada subversiva con amplia cobertura mediática", el gobierno cubano acusó a Estados Unidos ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de haber "lanzado a la muerte" al detenido Orlando Zapata para conseguir "espurios dividendos políticos".
El canciller Bruno Rodríguez hizo la presentación durante una sesión del organismo en Ginebra, mientras en la isla comunista se diluía la reacción opositora por el fallecimiento de Zapata hace una semana. Ayer suspendió su huelga de hambre Fidel Suárez, el último de los cuatro disidentes presos que había iniciado esa medida la semana pasada después de la muerte de Zapata, tras 83 días de huelga de hambre.

El disidente Guillermo Fariñas estuvo internado por algunas horas en un hopital de Santa Clara, en el centro de Cuba, tras sufrir un desmayo durante la visita de un médico a su domicilio. El periodista y psicólogo de 48 años se encontraba ayer debilitado a causa de siete días de ayuno total. Fue atendido por un choque hipoglucémico, pero los médicos que lo vieron declararon que "no hay criterio" para dejarlo hospitalizado y dijeron que la "solución está en sus manos. Que coma y beba".

En el plano diplomático, el canciller volvió a referirse a la oposición interna como "mercenarios" y "agentes pagados por Estados Unidos en territorio cubano", y criticó que sean calificados como "disidentes". Cuba "no reconoce la existencia de presos políticos", aseguró, sino que se trata de "personas que cometieron actos ilegales, que han sido juzgados por tribunales civiles, en procesos ordinarios y con todas las garantías procesales".

Tras la muerte de Zapata Tamayo, portavoces de algunos gobiernos la Unión Europea –entre ellos España, que detenta la presidencia temporaria del bloque– pidieron que las autoridades cubanas liberen a unos 200 presos que reclaman el estatus político, pero el ministro aseguró que su oficina no ha recibido ninguna comunicación oficial al respecto, por lo que las declaraciones representan una "injerencia" a su soberanía.

Sin mencionar por su nombre a Zapata, el ministro de Exterior reiteró que el opositor fallecido fue condenado por delitos comunes y que "se vinculó con grupos que reciben instrucciones de Estados Unidos contra Cuba" cuando ya estaba en la cárcel. Otra figura de la oposición, la bloguera Yoani Sánchez, denunció ayer que el gobierno cubano volvió a negarle un permiso para salir del país. Sánchez estaba invitada al V Congreso Internacional de la Lengua Española en Chile, que fue suspendido a raíz del terremoto del sábado pasado, para hablar sobre el uso del español en sitios de internet.

Comentá la nota